Mostrando las entradas con la etiqueta bosques. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta bosques. Mostrar todas las entradas

21 de agosto de 2010

Que la lluvia lo resuelva

Más 25 mil puntos de calor ardiendo en este preciso momento, 1.5 millones de hectáreas consumidas por las llamas, 60 casas arrasadas en villas dispersas por el fuego que, animado por los fuertes vientos típicos de este mes, se está convirtiendo en el peor desastre medioambiental de la historia de Bolivia.


Hoy se ha admitido, de acuerdo a la BBC, que el fuego está fuera de control. El desastre sigue avanzado y la magnitud hace que aisladas acciones del ejército y algunos voluntarios sean casi insignificantes, mientras que el presidente Morales ha declarado que el país no tiene el equipo necesario para combatir la devastación. 

¿Qué pasó, combustión espontanea en la Amazonía? No, los campesinos en esas tierras han desarrollado una 'eficiente práctica tradicional' para desmontar bosques y pajonales simplemente prendiéndole fuego a los campos, bajo el argumento que 'este debe ser controlado' (ver vídeo). Fue tan eficiente que lo están quemando todo.

Mientras autoridades gubernamentales, círculos intelectuales indigenistas, cuerpo diplomático y ramas anexas se empecinan y gastan millones en promover que somos un Estado plurinacional con una cósmica conexión con el suelo divino del que dignamente somos parte, respetamos y amamos con toda nuestra fuerza,  en el mes de la Madre Tierra, la Pachamama -hoy ardiendo literalmente como en el infierno- la respuesta más eficiente la da la de Desarrollo Rural, Nemesia Achacollo: solamente las lluvias podrán apagar el incendio. Ingeniosa respuesta que, de acuerdo a los pronósticos, tendrá que esperar tres o cuatro semanas hasta las primeras gotas enviadas desde el cielo.

No se puede creer...

15 de diciembre de 2009

Entendimientos contradictorios

He enfrentado un conflicto durante todo el día. Esta mañana leía las noticias de mi país y quedé pensativo al leer la noticia que los pueblos guarayos, recientemente 'adjudicados' la expropiada hacienda Yasminka, otrora patrimonio de la familia del terrateniente Branko Marinkovic, decidieron explotar la riqueza maderera de las mencionadas tierras (leamos bien y sin muchas vueltas: cortar los árboles y venderlos) (enlace al artículo).

Horas después, fuí a hacer el mercado semanal y al tomar un paquete de rollo de papel higiénico leí: buying this product helps your care for the world's forests (comprando este producto ayudas al cuidado de los bosques del mundo). En fin. El mensajito no me convence, pero bueno, no estaban muy caro.

Volviendo a los proyectos de investigación en los que estoy embarcado (o embarcando, mejor dicho), encontré este artículo en El País de Madrid: El círculo latinoamericano. En él, me quedé pensativo nuevamente al leer el siguiente párrafo:

El indigenismo aboga por una cosmovisión distinta, especialmente una relación con la tierra y una protección medioambiental casi radical, pero no implica la existencia de un movimiento político único, porque entre las distintas etnias existen diferencias considerables. La gran duda que se plantea es si es posible hacer compatible progresivamente esa cosmovisión con una sociedad socialdemócrata, como pretenden algunos. Las demandas de los indígenas, afirman los defensores de esta línea, se parecen mucho a las del resto de la sociedad, inclusión, participación y mejora de la calidad de vida, y pueden ser satisfechas de la misma manera. En cualquier caso, lo que está claro es que el indigenismo llegó a finales del XX para quedarse y que ya no será posible en el siglo XXI prescindir de su papel político.

Y para terminar la parodia, reviso las noticias en The Guardian y me encuentro con esto: Key Copenhagen policy on forest protection hangs in balance (política pública clave de Copenhague sobre la protección de los bosques no encuentra claridad/necesita revisión).

No es que trate de re-descubrir la incoherencia del mundo, es simplemente que que he experimentado una fuerte dosis de entendimientos contradictorios.


Imagen: Parque Nacional Noel Kempff Mercado en Bolivia. Enlazada desde COP15