El MAS es un partido campesino, el "Instrumento Político" de algunas organizaciones indígenas, sindicales y movimientos sociales que hasta hace muy poco se sostenía del desmoronado Pacto de Unidad.
Habría que observar, más allá de los rostros y los apellidos, y sin ningún manto preconcebido de racismo o prejuicio, la re/composición orgánica del poder, las urgencias políticas -enfocadas a las urbes, parece- y los sistemas de alianzas y lealtades en el nuevo gabinete ministerial.
La canción protesta ha acompañado las luchas sociales y políticas al menos en los últimos cinco decenios, apelando a recursos culturales populares para reproducir un mensaje explícito: democracia, justicia social, autodeterminación, igualdad, paz.
A pesar de las democracias, las economías menos caóticas, las reformas estatales o incluso 'las revoluciones democráticas', los derroteros del pasado no son muy ajenos a los actuales, en la medida que Latinoamérica sigue siendo la región más desigual del planeta, la pobreza sigue afectando a más de la mitad de la población y la violencia aterroriza día a día.
Pero las formas de expresión de la protesta de la juventud, las estéticas del desacuerdo, parecen estar reinventándose en ritmos, retóricas e imágenes más bien suburbanas [no en vano ahora América Latina registra más de 70% población concentrada en ciudades], con tendencias de representación urbano-tribales, y con recursos apelando al 'desorden'. En ello, estoy siguiendo a Calle 13 desde hace algún tiempo.
Estos músicos irrumpen desde varios frentes de la tradición popular latinoamericana, incluso desde el pop, y están desarrollando paso a paso un discurso musical plagado de formas simbólicas y mecanismos de comunicación con jóvenes sintiendo y viviendo la pobreza, la exclusión, el desempleo, la violencia.
Estuvieron hace dos noches en el Festival de Viña, ciertamente un escenario poco revolucionario, pero cantaron un tema que creo merece escucharse: Latinoamérica.
Viejos ritmos rescatados a través de nuevas estéticas. Voces, sonidos y acentos muy latinos. Viejas protestas y derroteros reinventados en fibras suburbanas pero que siento no se desconectan de la esencia.
La hoja de coca ha ocupado gran parte de mi esfuerzo intelectual/emocional reciente. El reportaje de Cecilia Lanza de La maja barata, disponible en VJ Movement, aborda algunas de las múltiples contradicciones y paradojas que la 'hoja sagrada' representa y reproduce en su función socio-política, económica, ritual y simbólica.
He tratado infructuosamente de 'colgar' el video en este post, sin embargo lo pueden ver haciendo clic aquí. Interesante.