7 de marzo de 2008

los demócratas de la Plaza Avaroa.

Aprovechando estos últimos días en Bolivia ayer asistí a la convocatoria ciudadana por la Democracia en la Plaza Avaroa de La Paz. Honestamente, lo hice con un espíritu observador y sobre todo crítico, asumiendo que el siguiente paso personal no está en mi patria.
La correlación de sucesos puede ser leída en cualquier medio de prensa escrita (haciendo clic aquí vea uno local y aquí otro internacional) No intento hacer periodismo de esta opinión, simplemente concretar algunas apreciaciones.
Primero. Se está viviendo en Bolivia una tensión social acumulada que lleva al enfrentamiento en espacios y escenario poco manejables y que refuerzan las tesis apocalípticas del derramamiento de sangre. Se hace política a insultos y en las calles. Por ello fueron pocos quienes anoche asistieron a la Plaza Avaroa, de uno u otro bando, satucos o jailones, masistas o autonomistas paceños, polleras o tacos, creyendo en la ingenua idea que en el país es posible hacer política de manera pacífica o normativa.
Segundo. Las ideas contrarias representan y reproducen amenazas racistas y fundamentalistas. Considero que anoche Sopocachi fue el escenario donde ciudadanos paceños fueron a insultarse mutuamente y a descargar aquello que seguramente los tiene cabreados, a unos y otros, a los pseudo-revolucionarios y a los clasemedieros arrepentidos (ellos sabrán reconocerse). A vándalos que se amparan en la impunidad de las ordas descontroladas, so pretexto de la defensa de la unidad de la patria y la revolución, siguen el camino del amedrentamiento verbal, del apedreo a otros seres humanos y conciudadanos y quienes no dudan un instante en encender y lanzar petardos de forma horizontal cual si fueran armas de fuego con la única intención (seremos serios) de agredir físicamente al otro. A quienes creen que porque tuvieron acceso a una mejor educación, oportunidades y fueron beneficiados por una democracia parcial, poseen la verdad y el derecho a calificar de "indios de mierda", "vendidos" o cánticos futboleros de lo más descalificadores (vean este link).
Tercero y último. Seamos honestos: en Bolivia la Ley no es más que una referencia de lo que se debería hacer pero que nadie está dispuesto a cumplir. Vivimos una sociedad contaminada hasta las entrañas más profundas por la corrupción y -como discutimos varias veces con mi estimado amigo y colega Sergio Sánchez- por la pendejada. Así que no nos hagamos. Ahora si que muchos queremos respeto a la democracia pero fija le pasamos 10 pesos al paco "pa' que no joda" cuando cometemos una infracción de tránsito, nobe? O buscamos al fulanito que trabaja en el Ministerio tal para que "te de una manito", sino que tire la primera piedra el primero que...
No tengo mayores conclusiones que reafirmar una primera apreciación cuando llegué hace algunas semanas al país: la sociedad boliviana esta profundamente fracturada, violentada y con muy pocos canales viables y duraderos de construir una sociedad verdaderamente democrática, pluralista y equilibrada.
Un recordatorio para unos cuantos ilustres pensadores y revolucionarios: A los gobiernos populares les va del carajo mientras el pueblo no tenga hambre ya que la democracia, nos guste o no, se siente más fuerte en el estómago.

7 comentarios:

  1. Me gustó, como que estuviste ahí y puedes describirlo mejor que otros. El país está como tu lo dices, como La Paz, sin reconocer que detrás de cada uno de los grupos hay una corriente histórica profunda que la sustenta. Solo el reconocimiento de las justas razones del otro podrá dar paso a la reforma institucional e i9ntelectual que necesitamos todos (el que escribe incluido, o sus hijos, si con nosotros no podemos cambiar ya).

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  3. De acuerdo con tus comentarios. No nos olvidemos que la pendejadita incluye, tanto a los que podemos pasarle 10 pesos a alguien, como a los que por esa misma plata engendran y reproducen actos peligrosamente violentos. Ojo, el atestarse la boca con las letras de la democracia, o de la unidad del país, en algún momento nos contiene a todos; lo alarmante es que esos discursos tengan como base la proclama del odio, de la intransigencia, de la intimidación, peor aún (quitándole el dramatismo escénico, pero no la seriedad), la posibilidad y hasta el sedimento de la muerte.

    Cuando entenderemos que la democracia no es solo un sistema de organización política, que más que eso es un tipo de sociedad…

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  4. Gracias por la cita (no fui yo si no Manuel Suarez el que empezó el tema de la "pendejadita" en algún artículo. Que bajo el sinónimo de la "ventajita" nos permita profundizar algún tema es otra cosa).

    Pucha, cual será el tema no?, la descalificación del otro, por cómo es, por lo que representa, por su color, por todo y hasta por nada. Tomar posición y decir que eres pacifista, demócrata o masista es motivo de desacreditación. O decir que te parece injusto algo, ya, automáticamente te hace pertenecer a una categoría peyorativa; como si el "universo" en Bolivia, se pudiera dividir mediante una taxonomía excluyente entre los buenitos y malitos. ¿En cuál estaremos no? jajaja.

    En todo caso cual será la visión desideologizada y ya (de una vez por todas) sin consignas, para no subestimarnos, que te haga actuar consecuentemente hacia una convivencia que permita "vivir mejor" (lo habíamos conversado también no?)

    Qué duro!, no poder decir nada sin que medie la violencia, o sin que medie tu inmediata adscripción de la sociedad hacia algún grupículo. ¿Qué difícil es no existir en el plano individual no?

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  5. ¿Ché y cuando hacemos alguito pues, antes que te vayas?

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  6. Gracias a Dios no te paso nada!!! Lamentablemente estamos llegando a un punto de anarquía y cero tolerancia. Si bien pueden verse a estos "demócratas" como grupos disfrazados de la oposición, creo que es valida cualquier inquietud por expresar su opinión. Creo que estamos cosechando años de injusticia en este aparato estatal que no hace otra cosa que cambiar de rostros y "razas" pero que en esencia es más de lo mismo. Si nos ponemos a analizar con mas detenimiento, al igual que un ciclo económico, esto se esta repitiendo en el tiempo. Creo que la única solución para nuestro incierto futuro pasa por un proceso de muy largo plazo y es a través de la educación de este pueblo que debe dejar de prestarse a juegos de unos cuantos.

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