Comparto en este post la conformación final de los Concejos municipales en las diez principales urbes de Bolivia. Los resultados reflejan el cómputo registrado en el sitio de cómputo oficial del TSE del país.
Al final del post comparto la metodología y las herramientas usadas, pueden servir para la réplica o aprendizaje.
La publicación en revista científica The Lancet le dio aval a la vacuna Sputnik V, la vacuna rusa desarrollada por el hasta ahora nada prestigioso Centro Gamaleya, dando un giro de certezas a las varias dudas (diría que justificadas por la opacidad del régimen ruso) que despertaba hasta ahora por su anuncio anticipado y sin publicación de pruebas clínicas de fase tres.
Hay razones para sentir alivio. La eficacia del 91%, la capacidad de transporte y almacenado en condiciones menos exigentes de frío (comparada con Pfizer o Moderna), el precio y la tecnología tecnología de vector viral que también es utilizada por las vacunas de AstraZeneca y que permitiría estudiarse colaboraciones y producción masiva en muchas partes del mundo. Insisto, son buenas noticias.
En tiempos de posverdad, con un creciente escepticismo hacia las vacunas (aunque parezca increíble), descréditos y manipulación mediática y política de la pandemia y una diplomacia/geopolítica de las vacunas en creciente intensidad, me resultó singularmente llamativo la narrativa de la vacuna "socialista" al referirse a la Sputnik V.
Desde ataques hasta elogios, una vez se anunció la compra en Argentina para luego irse considerando en otros países de América Latina, un ángulo del debate y la polémica estuvo enmarcado sobre el supuesto "origen socialista" de la vacuna rusa.
😂🤣😂🤣 como ahora eres "socialista" ve y compra la vacuna sputnik V en Rusia 🇷🇺. Veamos si te venden 🤭.
¿Rusia socialista? Conciso y directo, esto dice Putin:
Las relaciones contrahegemónicas de Rusia en América Latina le han fijado en un espectro narrativo de "socialista", siendo que el régimen ruso es más bien nacionalista con un capitalismo agresivo y control estatal de grandes industrias estratégicas. A su vez, Rusia es capaz de alentar narrativas contrahegemónicas aún a pesar de que se le perciba -siempre hacia afuera del mundo rusofónico- como aliado del socialismo.
El desarrollo tecnológico ruso tiene fuertes contradicciones, una tradición imperial -anterior a la Unión Soviética, téngase siempre en cuenta- expansionista, un agresivo control de recursos naturales y mercados asociados, así como una heredada industria del tiempo soviético que aún le permite ser una potencia industrial (y hasta espacial).
Las narrativas en la posverdad juegan un rol decisivo para construir o inventan "argumentos" que luego desacrediten o habiliten ciertos actores o resultados, como la vacuna rusa, no precisamente por sus condiciones materiales o demostradas, sino por el aura que la condiciones alrededor.
El río de tinta sigue corriendo tratando de
“explicar” el resultado electoral del pasado 18 de octubre en Bolivia, sin duda
cargado de sorpresa incluso para los hoy ganadores.
En este ensayo, argumento que fue la estrategia electoral el principal factor
de la victoria del MAS. Una victoria labrada con acciones
tácticas sobre diversos segmentos, una expansión territorial bien trabajada, un efecto "tijera" sobre Mesa y una cadena de sucesos que fueron arrinconando a los oponentes en una polarización autodestructiva en Santa Cruz y le fueron dejando el campo libre al MAS.
Por su extensión, comparto una versión del ensayo que sigue más abajo en vídeo:
El
rediseño de la campaña
Una de las cuestiones estratégicas de
arranque en cualquier campaña es la conformación de la oferta electoral, salvo
que en este caso tendríamos que ver un “rediseño[i]”,
pues las fuerzas en contienda llevan casi 2 años en campaña.
Paramos por el Movimiento al Socialismo
(MAS), que tuvo una candidatura prolija, equilibrada y con potencia expansiva
en Luis Arce y David Choquehuanca. Ofrece a su primer núcleo electoral perfiles
bastante equilibrados. Campo / ciudad, identidad (de “izquierda” e indígena) /
perfil profesional, humildad / condiciones para gestionar la crisis. Un binomio
eminentemente de “tierras altas” que además, como se verá, consolida y expande
su núcleo desde occidente.
Las encuestas nos aproximan son instrumentos de medición que nos aproximan la preferencia electoral de la ciudadanía. Nunca son perfectos y más bien se los compara con "fotografías instantáneas" en el tiempo. Por eso, una lectura lineal o parcial de las encuestas puede conducir a errores de apreciación o "sorpresas", cuando los resultados finales no salen igual a las encuestas.
Por eso, en este post, aplico una metodología de vote forcasting para acercarme al que podría ser el resultado electoral de Bolivia en las elecciones generales del 18 de octubre venidero.
Bueno, ya sabemos que no hay nada perfecto. Pero este casi.
El vídeo más abajo me parece una pieza excepcional para ejemplificar el storytelling actual.
Antes, déjenme darles una breve explicación. Storytelling podría entenderse nada más que "contar historias", algo que hacemos todos los días, de manera muy frecuente y sin pensarlo mucho. Cada vez que decimos "te cuento" o "sabías qué..." estamos sumergiéndonos en el storytelling.
Claro, contar historias es parte de nuestra manera de comunicar lo cotidiano. Pero la cosa se complica cuando tenemos que "construir la historia", darle a un evento, un dato, una situación dada, toda una secuencia narrativa que atrape a la audiencia, que le permita entender el mensaje pero además tener una propia experiencia emocional y subjetiva con lo que se le está contando.
Ahí está la cuestión...
Bueno, ahora sí. Al caso.
A través de la historia de Johnny Assaf, un empresario que ha dado un giro "de 180 grados" a su vida, la DW nos acerca a la tragedia y las condiciones más complejas de Beirut y el Líbano, como la crisis sanitaria, la crisis económica y la corrupción, tras la explosión del pasado 4 de agosto en el puerto de esa ciudad.
La pieza de apenas 4 minutos y medio tiene un montón de códigos y "lenguajes perfomativos" como diría John Austin -pionero de esta corriente narrativa de los años 60- que hacen toda una experiencia informativa y emotiva.
Lidia Patty Mullisaca (MAS-IPSP) es actual diputada, pertenece a la nación Kallawaya aunque no la representa políticamente. De hecho, llegó a la Asamblea Plurinacional como diputada suplente (detrás de Manuel Canelas, alta figura del MAS, ministro de Comunicación hasta la caída del gobierno de Morales).
En las últimas semanas, la diputada Patty ha tenido algunas declaraciones infortunadas -de lo que no comentaré- aunque sí ha tenido la valentía de ponerse al frente de micrófonos y defender lo que piensa (esté o no de acuerdo con sus ideas), en un idioma que no es materno ni domina.
Hace pocos días, la entrevista -bueno, la "barricada"- con María Galindo en Radio Deseo me pareció una conversación esencial para la inmersión en la política boliviana más allá de la coyuntura.
Galindo, con su ácido estilo pero también con marcado aprecio por la entrevista, lleva las preguntas y comentarios en una "incómoda" dirección: escudriñar las raíces de la política patrimonialista, colonial y patriarcal que, lejos de cambiar, ha reproducido y aprovechado el otrora partido de gobierno MAS-IPSP.
Con preguntas directas e interrupciones indagadoras, la entrevista nos revela la verticalidad y cooptación de liderazgos indígenas en la política boliviana; la designación de cargos y políticas públicas verticales y prebendales, el culto al líder y los obstáculos para una genuina autodeterminación y representación política indígena.
El programa televisivo Club de Prensa del canal estadounidense NTN24 me invitó a un panel de análisis sobre las noticias políticas de la jornada.
Hablamos sobre la Convención nacional del partido Demócrata en EE.UU., la geopolítica de las vacunas para la COVID-19 y de la crisis política bielorrusa.
El reporte semestral de medios de Bolivia en Twitter refleja que la tendencia de audiencia se mantiene durante los primeros meses del 2020. Durante la cuarentena se ha mantenido el estable el crecimiento de nuevos seguidores a medios de Bolivia en Twitter. Si bien no se acerca al pico extraordinario de octubre y noviembre del 2019, se registran 2 veces más nuevos seguidores que el mismo periodo durante el año pasado.
La actual tendencia marca que el 2020 podría tener un registro neto similar al del 2016, el segundo mejor año después del -ya mencionado extraordinario- 2019. Al mismo tiempo, la tendencia se acentúa en favor de los periódicos, que logran cerca del 46% de nuevos seguidores.
La educación en Bolivia sigue siendo un asunto de privilegios. Mientras nada indica que los colegios o universidades puedan volver a las aulas presenciales por el avance de la pandemia, el conflicto levantado en las calles por sindicatos, padres de familia y maestros aviva un debate estructural a las brechas y condiciones irresueltas en el país.
Aunque sabemos es parte de la falla estructural, debemos partir entendiendo y asumiendo que la educación es un derecho y es responsabilidad del Estado, que debería otorgar una educación de calidad, libre y gratuita a todas las personas en el país.
La prolongada cuarentena nos revela desigualdades estructurales que restringen, o niegan, el derecho a la educación. Condiciones heredadas de décadas -¿ya un par de siglos?-, pero también de fallas sistémicas no resueltas en el periodo de mayor bonanza económica que tuvo el país entre 2008 y 2018.
¿Hay que tomarse muy en serio la política? Por varias razones pienso que sí, pero ¿y a los políticos...? Eso está más complicado de responder.
Actualizo este post de hace 10 años (¡como pasa el tiempo!) porque ha recibido varias visitas en las últimas semanas y me alertaron que el enlace estaba roto, el portal de Gobernabilidad Democrática ya no está más en línea. Recupero el post con WaybackMachine y lo edito para una lectura atemporal, porque es imprescindible discutir sobre la relación del humor y la política.
Javier Menchaca, Mencho, en la presentación, 2010
Juntar humor, plástica y política es un arte.
Arte del pincel y del color, de la reflexión y la observación, pero ante todo de alta sensibilidad social y crítica política. Estas delicadas condiciones se amalgaman en la exposición de Humor político “El Nombre de la Risa”, muestra que reunió las obras del humorista, caricaturista e ilustrador Javier Menchaca, conocido artísticamente como “Mencho” en 2010.
El autor de la muestra afirma que el humor político es una necesidad para éste y cualquier sistema democrático. Ciertamente, este arte apela a lo cotidiano, a los trazos que reflejan la visión y percepción populares contribuyendo a la formación de una opinión pública crítica tajante ante hechos de interés colectivo pero al mismo tiempo con sentido constructivo y propositivo. Es, por tanto, una actividad artística comprometida socialmente y que constituye un aporte a la libertad de expresión y a una mejor democracia.
La muestra transita por los hechos más destacados e impactantes del mundo político y social entre 2007 y 2010 a nivel nacional pero también internacional. Las pugnas por las autonomías departamentales e indígenas, conflicto y diálogo en el país, los grandes proyectos del estado como la industrialización del Hierro, el satélite Tupac Katari, mencionando sólo algunos, son parte de la muestra. La exposición transita hacia las más delicadas divisiones políticas, por ejemplo entre el MAS y el MSM, aterrizando en las elecciones generales de 2009, material siempre 'caliente' para el humor político.
El fútbol es asimismo parte de la exposición artística con muestras alusivas a la reciente copa del mundo pero también a aquellos actos extra-futbolísticos que sazonan la política nacional.
"El Nombre de la Risa" en La Paz fue una muestra que abordó una crítica explícita, directa, popular y comprometida. Denunció la miopía que muchas veces los políticos sufren y expone una lectura-posición, en el fondo un discurso, sobre la coyuntura y las relaciones de poder con brillante humor.