Ha sido una semana intensa. Nuevo trabajo -aunque eventual-, confirmación de maestría -aunque debo seguir haciendo matemáticas-, una multa por parqueo injusta -en serio, fue un error del empleado del parqueo- que lo hace aún más doloroso, confirmamos el viaje a Liverpool -algo que soñé desde muy pequeño: la ciudad de los Beatles!-, unas cuantas madrugadas, un par de vientos cruzados, el retorno a los horarios, reflexiones sobre mi paso inexorable por esta indomable globalización -muy probablemente tema del siguiente post- y un par de incomparables amigos en el recuerdo -ellos saben a quienes me refiero- Un linda semana.
Terminemos esta semanita con un buen tema: