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10 de enero de 2019

las mejores fotos del 2018


Aunque mi dedicación a la fotografía aficionada a ido en deceso, y en consecuencia, fueron muchas menos fotografías, quise mantener esta "tradición" del blog por publicar una selección de fotos durante el 2018 (puedes ver las de los anteriores años: 201720162015201420132012 y 2011).

Hay cada vez menos fotos alojadas en Flickr, la verdad que el cambio de propiedad y las nuevas condiciones de uso hacen que la use menos, y cada vez más de Instagram. No es la opción ideal, he buscado superficialmente algunas alternativas a Flickr aunque aún sin decidirme.

Volviendo a las fotos y los lugares del 2018, estuve en varias ocasiones en Lima, con atardeceres de ensueño y rincones siempre atrayentes, también en la cautivadora Bogotá y la tranquila San José de Costa Rica. El viaje más largo del año fue a Kenia, donde pude tomarme un par de días para ir a un parque nacional (Hell's Gate) y disfrutar de la famosa sabana africana. Coincidí en Buenos Aires con la discusión de la ley de legalización del aborto y una reconfortante escapada familiar a la isla del Sol, un enigmático rincón de Bolivia.

Les dejo las mejores fotos del 2018 en Lima (Perú), Hell's Gate Nationa Park (Kenia), Isla del Sol (Bolivia), Buenos Aires (Argentina), San José (Costa Rica), La Paz (Bolivia).


31 de diciembre de 2017

las mejores fotos del 2017


Una tradición del blog. Séptimo año consecutivo que comparto las mejores fotos tomadas durante los últimos doce meses (puedes ver las de los anteriores años: 20162015201420132012 y 2011).

Este año, casi sin proponérmelo, resulta un recuento con varios atardeceres, desde las playas del Pacífico sur en Perú, la joya de América, Cartagena, o el Mediterráneo, desde la fascinante Túnez. Los viajes casi siempre son por motivos de trabajo y por lo tanto encuentro apenas unas horas, generalmente al final del día, para poder salir y llevarme algunas capturas del lugar.

Este 2017 me permitió estar en dos de las ciudades coloniales más pintorescas del continente: Antigua en Guatemala y Cartagena en Colombia. También sucedió una coincidencia (¿coincidencia?) inesperada: semanas después del viaje a Cartagena estuve en Cartago, a pocos kilómetros de la capital de Túnez, ciudad del mismo nombre que el país.

Cartago, la icónica ciudad púnica de la antigüedad, ha dado nombre a muchas ciudades desde la península Ibérica hasta el continente americano.

Túnez fue, sin duda, el viaje más intenso y gratificante del año. La visa y las conexiones estuvieron llenas de anécdotas, motivo quizá para un post propio, compensadas con creces por la calidez de su gente y la maravilla de país. Retengo en la memoria rincones, sabores, olores y sonrisas en Sidi Abu Said, la Medina y hasta dentro de la Mezquita de Al-Zaytuna (o Zitouna) que recorrí entera en día de oración musulmana.

Comparto a continuación las mejores fotos del 2017 en Arequipa (Perú), Antigua (Guatemala), Cartagena (Colombia), Túnez (Túnez), La Paz (Bolivia), San José (Costa Rica) y Asunción (Paraguay).


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galería colonial en el parque central de Antigua, Guatemala
galería en Antigua, Guatemala

Arco de Antigua y volcán del Agua al fondo
El Arco de Santa Catalina y al fondo el volcán Del Agua en Antigua, Guatemala
mural - FinDac en Cartagena
Mural en Cartagena, Colombia

se encienden los faroles
Se encienden los faroles. Cartagena, Colombia


intenso
Atardecer en Cartagena de Indias, Colombia

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la torre del reloj al atardecer
contrastes, en la Torre del Reloj. Cartagena, Colombia




Ezzitouna mosque
vista panorámica del patio interior de la Mezquita Ezzitouna (o de la Aceituna). Túnez, Túnez. 
buganvillas
en las callejuelas de la Medina de Túnez, Túnez

streets of Sidi Bou Said
calles de Sidi Abu Said, pintoresca ciudad blanca a orillas del Mediterráneo sur, Túnez


portón amarillo
Más de la Medina de Túnez, Túnez

obras y cables transportadores al atardecer
Cables y fierros. La Paz, Bolivia


variedad artesanal tica
Cerveza artesanal costarricense, San José, Costa Rica



26 de enero de 2017

Las mejores fotos de 2016


Por sexto año consecutivo comparto las mejores fotos tomadas durante los últimos doce meses (pincha sobre cada enlace para ver las de 20152014, 2013, 2012 y 2011).

Este año fue sobre todo de "largas distancias" en tiempos muy breves, en retrospectiva incluso parece una "pérdida de oportunidad"... pero así la vida. Fue año de muchas menos fotos, aunque sí de inmensas alegrías en lo personal.

Comparto desde un pincelazo en Sudáfrica que me permitió apenas un par de horas de escapada en el extremo sur de la costa africana, allí donde el Océano Índico choca con el Atlántico hasta la vendimia en los valles de Tarija, Bolivia.

De un largo e inusual recorrido por Bangkok, la capital tailandesa, a atardeceres intensos en La Paz y Sucre (Bolivia), Asunción (Paraguay), Arequipa (Perú) y las paradisíacas playas del caribe dominicano. 

Amazing view of Wat Pho, BAngkok
Tempo budista de Wat Pho, Bangkok, Thailandia

Tus desdenes
Atardecer en Sucre, Bolivia

grape harvest in Tarija, Bolivia
Vendimia en Tarija, Bolivia

Kalk bay at dawn
Amanecer en la bahía de Kalk, Ciudad del Cabo, Sudáfrica

mourning Thais holding King's pictures
miles de tailandeses se reunieron a las afueras del palacio real en Tailandia para despedir a su rey, fallecido en octubre 

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Muisenberg beach, surfing early in the morning
Amanecer en la playa de Mulsenberg durante una competencia de Surf

Khon dance
Baile del Khon, danza tradicional tailandesa, Bangkok, Tailandia 
w



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19 de junio de 2016

Guarulhos, conexiones deconectadas


Llego a las 3:50 am al aeropuerto de Guarulhos, en esa no declarada "capital" brasileña. Tengo cerca de 10 horas de conexión para mi vuelo a Bolivia y dado que tengo que salir "sí o sí" por migración para hacer mi check-in con BoA, la línea aérea boliviana, reafirmo mi intención de salir a darle una vuelta al gigante de cemento paulista.

Deambulo por las terminales sin mucho éxito, todo está cerrado. Decido echarme un momento que termina en una siesta de algo más de una hora. Despierto de repente y la terminal ha cobrado vida. Hora de irse a pasear la avenida Paulista, pienso. 


El bus a Sao Paulo sale de la terminal dos (sólo hay taxi o este bus), cuando llego a sus oficinas me dicen que sale en dos minutos el siguiente, compro ahora y corro (Rs 90 ida y vuelta, 30 USD) o espero una hora más. El cajero automático no me quiere dar reales (y eso que me pide una comisión de Rs 20, algo así com 7 USD) y la casa de cambios me pide cambiar como mínimo 50 USD con una comisión de Rs 36, es decir 12 USD…


A una hora de distancia de Sao Paulo, Guarulhos no está pensado para tipos como yo, no dispuestos pagar 100 USD por dos taxis a la ciudad ni perderse entre tantas y tan caras comisiones por apenas 3 o 4 horas de paseo en una poco atractiva mañana invernal de domingo por Sao Paulo

Hago de cuenta que es un día cualquier, busco un rincón tranquilo, y sigamos trabajando hasta el siguiente vuelo. 


28 de febrero de 2016

El Ático, una librería con olor a libros


Librería ÁticoLa librería Ático no tiene sitio web, página de Facebook ni libros nuevos. Ático es una de esas librerías inesperadas que me topé por casualidad en la ya ritual búsqueda de libros al salir de Bolivia.

En realidad me había de propuesto deambular al atardecer por la Colonia La Roma, bohemio -y ahora hispter- barrio de la Ciudad de México. Una vez retomé un punto de referencia conocido giré rumbo a El Péndulo, una cadena de librerías con el formato "bibliocafé", tienda de suveniers, CDs y todo lo que parece demandar el negocio de los libros hoy por hoy, cuando me topé con un escaparate lleno de libros en plan avenida Av. Alvaro Obregón (número 118-B).

Librerías como Ático son refugios de la palabra y el texto que se resiste a desaparecer. El dueño y persona a cargo parece estar desafíando de forma quijotezca la cultura pop del consumo y el entretenimiento recurriendo a una máxima, libros de todo tipo pero cuidadosamente seleccionados y categorizados. En lo que a mis intereses concierne, me llamó mucho la atención una sección de periodismo, justo pegada a la de política. Había un díalogo entre ambas secciones que me dejó más que sorprendido. Una muestra: el libro de W.A. Wood, "periodismo electrónico" de 1969, un análisis de cobertura en tiempo real y adaptación a las "nuevas tecnologías".

Librería Ático
Recuerdo haber visto algo así en Montevideo (en Buenos Aires me parecieron más anticuarios), aunque más pequeñas, una librería donde el cuidado en el tema y calidad de los títulos van por delante del mercadeo o el último "best seller". Librería Áltico de la Roma en Ciudad de México bien podría ser un templo del fetiche bibliográfico.

Librería ÁticoAdemás, me dejó impactado el olor a libro del lugar, ese aroma profundo del papel impreso que pasó por cuántas manos y que ya prácticamente no sientes en ninguna librería (que son cafeterías o viene todo con envoltorio de plástico).

Ático, que mantiene un descontinuado blog, no se trata de una tienda vintage -o al menos no sólo-, tampoco la vi como culto a lo viejo, sino que intenta mantener viva la eterna manera de buscar un libro, antes de la era de Amazon o las grandes cadenas.

Pudo se cualquiera , pero salí con "el Reino y el Poder" del norteamericano Gay Talese, ícono del periodismo de aquel país de los años 60 y 70.

9 de septiembre de 2015

La última morada de Trotsky


México DF tiene sitios fascinantes e impensados como la última morada de Trotsky.


León Trotsky (Lev Davídovich Bronstein), el "héroe" de la defensa de la revolución del 18, el hombre llamado a "heredar la conducción" de la URSS tras la muerte de Lenín, el "traidor y conspirador" permanente, el esperanzado político que no renunció nunca a derrocar a Josef Stalin, murió en México el 21 de agosto de 1940 tras haber recibido un golpe certero de un piolet en la cabeza es este mismísimo escritorio de una casa de verano de Coyoacán, México:


Se han tejido muchas especulaciones e historias sobre la vida y el pensamiento (y vaya que también sobre la muerte) de Trotsky. El efecto político de éstas durante el siglo XX ha sido también contundente y desproporcionado en muchos casos.

En este post no me refiero a esas disputas ideológicas e históricas entre las corrientes marxistas. Tampoco a los amoríos y otros recovecos de la estancia final de Trotsky y su familia en México.

Me detengo en algunas impresiones de la casa alquilada por Trotsky en la calle Viena en Coyoacán, población hoy absorbida por la mancha urbana del DF.

Aunque no es una fijación premeditada, ya no tengo escapatoria. Después de haber estado en la tumba de Carlos Marx en Highgates (Londres) y el lugar de nacimiento de Stalin en Gori (Georgia), la plaza Roja de Moscú es una visita obligada.


30 de enero de 2015

El Chaco, donde la patria empieza o termina


Carandaití, Macharetí, Parapetí... son lugares que hasta ahora pertenecían sólo a las páginas de un libro de historia, de la dura historia "del Chaco". Aquí comparto un relato con apoyo fotográfico de un incomparable viaje a las llanuras chaqueñas.

Amanece en las primeras estribaciones de la cordillera de Aguarague

Apenas unos 30 minutos después de salir de Camiri y amanece cerca de Cuevo. Una serranía tupida e intensamente verde inunda el paisaje. Es inevitable preguntarse cómo es posible que el Chaco sea tan verde y tan seco a la vez.

Es la temporada, me dicen. Mucha gente piensa que en el Chaco no llueve, pero no es así, aseguran los colegas que me acompañan, dos camireñas y un beniano. "¡Ya tendrías que ver cómo se pone de seco el monte en tiempo seco!"

El tiempo seco en el Chaco dura casi 9 meses.

caravana en el retrovisor

Salimos de la ruta internacional entre Santa Cruz y Yacuiba poco antes de Boyuibe, aún en territorio cruceño, para iniciar una travesía por cientos de kilómetros a través de "las brechas". Apenas pasamos un par de kilómetros y ya resulta imposible mantener la charla. En algún lugar de estos infinitos espinales y arenas calientes se murió el bisabuelo Luis, se murieron tantos compatriotas...

ingreso a Yembiaguasu


Arenales profundos que cada tanto en tanto se convierten en pequeños pantanos. Lagartijas e iguanas (los guaraníes les llaman tatí) cruzan a toda velocidad el pequeño convoy que abre las "brechas". De tanto en tanto, como cada media hora, aparecen serpientes cerca de esos aislados pero profundos pozos de agua en pleno "camino". 

Cientos de mariposas beben lo que pueden en los pozos de agua, aletean sus últimos segundos de vida antes de que las ruedas de nuestra camioneta las aplaste, parece que no les importa morir. ¿O es que morirían de sed de todas formas?

¿el principio o el fin?

Las brechas son cientos, sino miles de sendas cuadriculadas de la Serranía del Aguaragüe hasta la frontera paraguaya por la denominada "llanura chaqueña", cientos de kilómetros cuadrados que sirvieron para la exploración petrolera y gasífera de YPFB y otras empresas petroleras. Nunca encontraron reservas importantes.

Las brechas sirven ahora a los guaraníes, el grupo étnico originario que habita la zona, quienes han sido dotados con más de 100 mil hectáreas de tierra. Eso sí, en el fin de la patria. ¿O será en el principio?

Llanura chaqueña

Las brechas también sirven a los contrabandistas que traen de Paraguay whisky y cigarrillos. En intercambio recíproco y sin control alguno, desde Bolivia transportan por las brechas (y por encima de ellas, en avionetas) miles de kilos de cocaína.

Quizá pensaron que tanta distancia, tanta dificultad, tanto calor serían barreras naturales para que los guaraníes no se asienten. Así como lo fueron para esos miles de soldados que perecieron en esas mismas arenas ardientes y montes espinosos. ¿Quién más podría habitar esas zonas que aquellos cuya historia está enraizada en esos toborochis y lapachos?

todos buscan el agua


Los guaraníes han montando un proyecto ganadero a más de 90 km de Macharetí (Chaco chuquisaqueño), la población en línea recta más cercana y a apenas 9 km de la frontera paraguaya.

El proyecto ganadero de Yembiguasu es un modelo que otras capitanías guaraníes de Chuquisaca, Santa Cruz y Tarija quienes ya están "replicándolo. El objetivo es la consolidación de ese territorio, su territorio, ahora en gran parte alambrado y bajo manejo sostenible a partir de una ganadería que no desmonta el bosque sino que se nutre de él.

Ambrosía chaqueña
Nos recibieron con una ambrosía casi a medio día (el viaje debió durar 4 horas pero tomó casi 7 desde Camiri), a algo más de 40º
El gran problema es el agua, claro. Han pasado varios proyectos, cooperación internacional y la decisión inquebrantable de los guaraníes para contar ahora con un pozo de agua. Cavaron 270 metros y construyeron su tanque. Con él, hacen un manejo de agua por gravedad instalando bebederos en los corrales de vacas, toros y vaquillas.

El centro está libre de garrapatas y el ganado goza de buena salud. Es más, varios ganaderos de la zona, incluso antiguos patrones, vienen a comprar ganado y a ver el manejo del centro.

"Qué no, claro que hay mortalidad", responden. Ahora el problema son las víboras que pican y matan a las vaquillas cuando se disputan el bebedero. "en estos días perdimos cuatro", comentan.

Se reúnen capitanes Guaraníes de Chuquisaca y Santa Cruz

Pero los guaraníes están decididos, organizados y empoderados. Son dueños de su tierra y han negociado con las petroleras compensaciones ambientales que les permitan proyectar un mejor futuro cuando apenas unas décadas atrás, los guaraníes seguían siendo semi esclavos de haciendas en el Chaco.

Su camino es largo aún pero lo recorrido sólo puede provocar admiración.

Miradas

Y es que ahora esas casi 8 horas de retorno por una brecha que resultó más pantanosa se sienten una anécdota casi burlesca de lo que vivieron y viven esos indígenas compatriotas en el fin de la patria -o en el comienzo.

Al salir de las brechas, pasada la media noche y aún a más de 30 grados, vuelve la nostalgia de la memoria genética colectiva. Las arenas del Chaco, el infierno verde. Edith y la tiendera de Carandaití, sentados en la acera, mientras le entro a una cerveza fría -no hay agua y era la única bebida-, me cuentan que no lejos del pueblo aún se escuchan tiros, gritos y lamentos. En el monte -dicen- aún hay restos de la guerra, esqueletos de camiones, material bélico inutilizado y huesos humanos. Los fusiles máuser ya se los han recogido.

Recuerdo mirar a ese cielo estrellado y plantearme la misma recurrente pregunta de este relato ¿estoy en el último rincón o el principio de la patria?

20 de mayo de 2014

el museo de Stalin


En una pequeña ciudad de Georgia, Gori, nació y se crió Ioseb Besarionis dze Jughashvili, más conocido como Iosif Stalin.

Stalin lideró la extinta Unión Soviética (URSS) como secretario general del partido comunista de 1924 hasta su muerte en 1953.

La victoria sobre los nazis en la II guerra mundial bajo el liderazgo de Stalin ha sido el legado histórico que permitió validar el proyecto soviético durante los venideros 60 años y que hoy hábilmente se reconstruye en la "nación rusa".

Es incalculable el número exacto de víctimas, civiles y militares, que causó el régimen de Stalin en Rusia, los países invadidos (y luego anexados a la URSS) y otros ocupados (como Polonia o la ex Checoslovaquia). 20 millones de víctimas es una cifra conservadora que el régimen de Moscú aún se niega a aceptar.

Tras el conflicto por Abkhazia en 2009, el monumento a Stalin del centro de Gori, su ciudad natal, fue retirado y "guardado" en un sitio desconocido por el público. Sin embargo, en la misma ciudad se erige un museo en el mismísimo lugar donde naciera y se criara este "hijo ilustre de Georgia".



El complejo incluye el museo, la casa de Stalin (muy humilde aunque "encapsulada" bajo una estructura con la hoz y el martillo en vitrales y la clásica arquitectura soviética) y el vagón personal de Stalin tal cual y como lo dejó en 1953, todo en un área donde jóvenes y niños se reúnen, pasean y juegan.

El museo de Stalin ha sido una visita inquietante, perturbadora y aleccionadora de cómo se puede "construir" la historia. Como testimonio comparto este vídeo recorriendo el complejo:


8 de enero de 2014

Los libros que quedan atrás


Es inevitable.

Nuevamente nos toca dejar los libros acumulados en estos casi dos años en Letonia, una pequeña aunque no menos peculiar biblioteca de libros en inglés, ruso, letón y castellano.

Dejamos además muebles y una cantidad de otros objetos que les atribuyo un valor diametralmente opuesto al de los libros.

Esto ya me pasó al dejar Inglaterra el 2010, aunque la solución parcial fue entregarle el muerto a mi hermana que por entonces vivía cerca de Hamburgo (Alemania), una caja de más de 30 kilos con libros que aún siguen en sus estantes (ahora en Bochum). Aunque algunos quedaron en la casa donde yo vivía de Kingston y otros en el ático de un amigo en Sunbury... 

Eso sí, hay algunos imperdonables que van en el equipaje como sea y otros tantos que esperan al otro lado. La pregunta, por cierto un tanto fetiche, es ¿qué se hace con una biblioteca partida? 

Quiero pensar que es como una huella del paso de uno por ese lugar, quizá para que alguien de paso -ojalá mi propio hijo en el futuro- se encuentre con el marcador de libro o alguna nota perdida.

tomé esta foto en mi departamento en Riga, en marzo de 2013


28 de diciembre de 2013

[FOTOS] las mejores del 2013


Este es el tercer año que comparto las mejores fotos capturadas en los últimos doce meses (mira las del 2012 y 2011).

Como nunca antes, el 2013 fue un año de bastantes viajes internacionales y locales, casi todos por trabajo, aunque uno siempre encuentra la manera de escaparse para fotografiar. Este año estuve en Suecia, Georgia, Perú, Bolivia, Argentina, Dinamarca, AlemaniaLetonia. De lejos, el lugar más fascinante el viaje por el corazón del Caúcaso, esa difusa frontera entre Europa y Asia, cuyo relato puede leerse en este post.

Las fotos a continuación las seleccioné de mi página en Flickr donde se pueden ver más álbumes. Incluyo las que considero son las más interesantes, mejor compuestas y logradas en el 2013, de entre muchisimas ¿tú qué opinas?

comiendo papaya, tomada en los Yungas (La Paz, Bolivia)


clásica y elegante. Tomada durante la entrada del Señor del Gran Poder (La Paz, Bolivia)
Floreciendo,  un cerezo floreciendo y de fondo una iglesia ortodoxa (Tbilisi, Georgia)
una vista romántica, en Estocolmo (Suecia).
el retratista de Recoleta. Buenos Aires, Argentina
Una fría mañana de invierno en Riga, Letonia.
mujeres ortodoxas georgianas rezan en la catedral de Svetitskhoveli. Mtskheta, Georgia
amanece sobre los Andes. La Paz, Bolivia.
Iglesia Gergeti de la trinidad, en las montañas de Kazbegi, Georgia.
bailarinas letonas con trajes tradicionales de la región de Latgale. Riga, Letonia



Enredado, de esos peculiares trabajos que se ven en La Paz, Bolivia
Nueve en punto, en la estación central de Copenhague, Dinamarca
horno tradicional georgiano, el pan más crocante jamás comido. Tomada en el valle de Kakheti, Georgia
pesca en el hielo, una afición popular en el norte de Europa. Riga, Letonia
Una mañana soleada comenzando el invierno en Frankfurt, Alemania
linda sonrisa cullawa, entrada del Gran Poder 2013 en La Paz, Bolivia.
postal invernal en Skriveri, al sureste de Letonia
también en las alturas,  La Paz, Bolivia.