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5 de junio de 2020

El humor y la política

¿Hay que tomarse muy en serio la política? Por varias razones pienso que sí, pero ¿y a los políticos...? Eso está más complicado de responder. 

Actualizo este post de hace 10 años (¡como pasa el tiempo!) porque ha recibido varias visitas en las últimas semanas y me alertaron que el enlace estaba roto, el portal de Gobernabilidad Democrática ya no está más en línea. Recupero el post con WaybackMachine y lo edito para una lectura atemporal, porque es imprescindible discutir sobre la relación del humor y la política.
 
Javier Menchaca, Mencho, en la presentación, 2010

Juntar humor, plástica y política es un arte.

Arte del pincel y del color, de la reflexión y la observación, pero ante todo de alta sensibilidad social y crítica política. Estas delicadas condiciones se amalgaman en la exposición de Humor político “El Nombre de la Risa”, muestra que reunió las obras del humorista, caricaturista e ilustrador Javier Menchaca, conocido artísticamente como “Mencho” en 2010.

El autor de la muestra afirma que el humor político es una necesidad para éste y cualquier sistema democrático. Ciertamente, este arte apela a lo cotidiano, a los trazos que reflejan la visión y percepción populares contribuyendo a la formación de una opinión pública crítica tajante ante hechos de interés colectivo pero al mismo tiempo con sentido constructivo y propositivo. Es, por tanto, una actividad artística comprometida socialmente y que constituye un aporte a la libertad de expresión y a una mejor democracia.

La muestra transita por los hechos más destacados e impactantes del mundo político y social entre 2007 y 2010 a nivel nacional pero también internacional. Las pugnas por las autonomías departamentales e indígenas, conflicto y diálogo en el país, los grandes proyectos del estado como la industrialización del Hierro, el satélite Tupac Katari, mencionando sólo algunos, son parte de la muestra. La exposición transita hacia las más delicadas divisiones políticas, por ejemplo entre el MAS y el MSM, aterrizando en las elecciones generales de 2009, material siempre 'caliente' para el humor político.

El fútbol es asimismo parte de la exposición artística con muestras alusivas a la reciente copa del mundo pero también a aquellos actos extra-futbolísticos que sazonan la política nacional.


"El Nombre de la Risa" en La Paz fue una muestra que abordó una crítica explícita, directa, popular y comprometida. Denunció la miopía que muchas veces los políticos sufren y expone una lectura-posición, en el fondo un discurso, sobre la coyuntura y las relaciones de poder con brillante humor.


7 de mayo de 2020

Diario de cuarentena | día 47 - "primera vez que recibo algo del gobierno"


En Bolivia ya se paga un bono universal, en paralelo a otros bonos y medidas de mitigación económica ante el duro impacto de la cuarentena.

Hoy pasaba por la puerta del banco Unión y escuché el comentario de un hombre de clase media, sobre los 50 años que le decía a su hijo:

《Primera vez que recibo algo del gobierno.》

Entendí que el señor salía de cobrar un bono. Y pensé, ¿habrá ido a una escuela privada? Puede ser, pero ¿a una universidad privada? Más  difícil, las universidades públicas fueron los únicos centros académicos hasta algunas décadas, pero también podría ser (o que tal vez no fue a la universidad).

¿El señor jamás habrá recibido una vacuna del Estado o atención en salud pública de algún tipo? ¿Jamás habrá recibido seguridad de un policía? ¿Jamás habrá viajado por una carretera, o un certificado de nacimiento gratuito? Y así, la lista podría ser inmensa. 

Tenemos poca -o nula- conciencia de que el Estado, sus instituciones y sus políticas implementadas, es un bien común y atañe a la vida diaria. Lo público no tendría que jamás ser una dádiva o prebenda de los políticos, sino una garantía de derechos, igualdad y oportunidades.

Un Estado más sólido, transparente, consistente con las necesidades, financiado adecuadamente, garante de derechos, nos cambiaría la vida a la mayoría. 

26 de abril de 2020

Diario de Cuarentena | día 36 - el curso de los pelos


Este diario de cuarentena tiene también una versión más visual, cotidiana y casual en un álbum de historias en Instagram. Hoy compartí una selfie a propósito del pelo:


¿Hasta dónde llegarán?

Un post íntegramente hecho desde el móvil mientras escucho este memorable álbum musical.

18 de abril de 2020

Diario de cuarentena | día 28 - Las mascarillas


Un ciclo lunar en cuarentena. ¿El primero de varios? 

El diario de cuarentena sigue sumando entregas -no tan frecuentes como quisiera, quedan ideas sueltas y borradores inconclusos. He abierto una pestaña para archivarlos de manera cronológica.   

Los datos y las condiciones no parecen indicar que el 30 de abril se suspenda nada, así que no hace ningún sentido siquiera ponerse esa fecha en el horizonte. Llevo un ritmo sobrecargado de trabajo que deja poco margen para salirse de las rutinas del encierro: tareas recurrentes del hogar, asumir el rol cotidiano de co-educador, pensar y hacer el encierro más llevadero al resto y el teletrabajo. 

Las salidas de casa son esporádicas y puntuales, en todo momento hay que reconocer el privilegio de poder cumplir la cuarentena en casa, con servicios y necesidades básicas cubiertas. El "día del extramuro", como apuntó hace semanas mi amigo Sergio Sánchez, se ha vuelto un rito de vestimenta, artefactos y comportamientos rígidos y calculados: Carnet en el bolsillo, gorra y mascarilla -la mentada mascarilla- listas de compras en papel o en el celular, carrito de compras, a mantener distancias y con ruta precisa. 

Se ha pasado de las "compras de pánico" a un rígido clima de rutina mínima. En las últimas semanas he visto cada vez más gente queriendo vender y menos comprando. Más filas por los bonos, más mesas y acciones solidarias y progresivamente más gente deambulando por comida o unas monedas. Las mascarillas o barbijos han dado vueltas, ¿te protegen del virus o protegen al resto de que tú puedas contagiarles? 
 
El exfutbolista británico e influencer mediático, Gary Lineker lo puso claro y alto:
En español, Lineker dice:
¿Cómo puede haber debate sobre si deberíamos o no usar una máscara? Incluso si solo hay un uno por ciento de posibilidades de darte más seguridad. Incluso si hay solo la probabilidad del uno por ciento de evitar el contagio a otra persona. Incluso si solo salva una vida, tiene que ser beneficioso.
Pero no hay el insumo para comprarlo, así que todo el mundo, literal, tiene que buscarse la manera, si pueden. El Hilo aborda este tema en su último episodio de manera brillante, escúchenlo.

Yo pasé del último desechable (incómodo e insuficiente para la barba larga) a un hecho a medida, con doble tela y bolsillo para filtro de papel: 


El privilegio de tener a una diseñadora en casa.

Pero si no tienes esa opción, de todo lo que he visto, éste vídeo me pareció lo más práctico y útil:



13 de abril de 2020

Diario de cuarentena | Día 23 - fragmentos


Hace algunas semanas, al inicio de esta cuarentena, guardé este fragmento del primer tomo de los diarios de Emilio Renzi.
Los días pasan, vacíos, como en una alegoría. Nada que yo haya《creado》pero, sin embargo, ¿no serán estos días inútiles la base, el cimiento que hace posible los otros 
《momentos》fugaces y perfectos?



6 de abril de 2020

Diario de cuarentena | Día 15 - No son días para dormir demasiado


Comienza la tercera semana de cuarentena, nada indica que vaya a terminar en unos días, así que conviene mantener la cuenta por semanas, aunque sea de reojo. Lo seguimos llevando bien: un desequilibrio manejable entre el trabajo -que se ha incrementado en ambos-, las tareas del hogar, las ya más o menos ordenadas rutinas de compras, el jomesculin del hijo mayor (que en su caso en realidad resulta un cumplimiento formal de tareas) y el estímulo creativo y de coordinación con la menor. 

Mi consumo informativo ha decaído sustancialmente. Simplemente no encuentro retorno en escuchar las noticias nacionales y sigo también de reojo el bamboleo de medidas paliativas del paupérrimo sistema de salud pública, la insensatez de spots televisivos amenazantes o la increíble incapacidad de instalar a 500 compatriotas en un recinto con mínimas condiciones de dignidad. y claro, el recuento de casos y fallecidos. 

Las preocupaciones elementales siguen presentes, velar por la familia y que el virus no llegue a los círculos más cercanos. Sin embargo, estoy rondando a asuntos de trascendencia coyuntural y mucho más sistémicos. ¿Qué viene luego? ¿Cómo anticiparse y amortiguar, si acaso fuera posible, el impacto de la profunda recesión económica que se avecina? ¿Cuál es la magnitud de los daños colectivos de la cuarentena y a su vez cuáles son las oportunidades de cambio y transformación de inequidades históricas? ¿El miedo al coronavirus es tan poderoso como para desplazar de las preocupaciones inmediatas las garantías por los derechos humanos y las libertades? ¿Qué marcos de pensamiento prevalecerán y configurarán las nuevas relaciones políticas y culturales?  

El esloveno Slavoj Žižek clama el golpe mortal al capitalismo como lo conocemos haciendo una analogía a la filosa katana de Kil Bill, mientras el coreano Byung Chul Han le retruca vaticinando un giro en el balance de poder en favor del modelo asiático. Al mismo tiempo, el historiador israelí Yuval Noah Harari nos habla de una transformación sistémica desde la tecnología, el estallido de modelos ortodoxos en la economía y las relaciones productivas, así como una nueva oportunidad para enfrentar en serio la crisis climático y las bases culturales que nos llevan al despeñadero ambiental. 

La filosofía política está altamente revolucionada, mientras el Financial Times, el medio emblema del capitalismo financiero londinense, se lanza el sábado con una editorial sorprendente, impensada, aboga por un nuevo contrato social que cambie las bases de las relaciones económicas establecidas desde la II Guerra Mundial, llama a un Ingreso básico universal, más impuestos a los más ricos, más inversión en servicios públicos y más distribución del ingreso. 

No son días para dormir demasiado, ni ver muchas noticias.


1 de abril de 2020

Diario de cuarentena | Día 11 - la catapulta


Los niños la están aguantando bien. Dentro de todo. 

Uno vive las presiones del trabajo, la preocupación por la provisión de las necesidades básicas, que seguro son una angustia para una enorme mayoría de adultos a cargo de familias, la búsqueda de algunos espacios de "normalidad" o de distracción (los míos están llegando recién a esta hora, con este diario de cuarentena) y también el goce de momentos intensos de cercanía con la familia.

Así y todo, los niños están pasando un momento duro, los míos son pequeños y tienen muy poco contacto social -salvo un par de vídeo llamadas con los abuelos y uno que otro mensaje con los amigos- ya que toda su interacción se da en los espacios formales como son el jardín infantil o el curso de primaria en el colegio. No les hemos permitido jugar con los niños del edificio ya casi por 2 semanas y estamos en constante conversación de qué es lo que está pasando, las razones de la cuarentena y algunos planes para el futuro; hay que mantener la ilusión y la buena energía.

Por eso nos pusimos a hacer  algunos proyectos, desafíos e ideas que se les ocurren a los niños y que -generalmente- terminamos buscando en YouTube. Así, ayer mi hijo me dijo "hagamos una catapulta"... Tras el breve silencio, mi reacción fue -veamos en YouTube. Vimos algunos tutoriales sin mucho convencimiento hasta llegar a éste:


Pusimos rock'n roll -otro punto que ya comenté, más música, menos noticias- y tras un par de pruebas y una buena hora de papel, medidas, silicona caliente y alguna improvisación, logramos esto:


El juguete de la semana. Hoy en la tarde, durante un nuevo vendaval de trabajo, el turno fue de la mamá con los conejos de pascua hechos de rollo de papel.

Este tipo de canales de proyectos con materiales sencillos y que funcionan son herramientas para el encierro, para el estrés que llevan los niños encima y que probablemente no lo manifiestan o lo están canalizando con rebeldías y comportamientos de otro tipo. 

Esta dimensión del daño emocional la tenemos que tener presente. Qué las pequeñas distracciones sean esa catapulta que nos saque fuera sanos y cuerdos de la crisis.

26 de marzo de 2020

Diario de cuarentena | día 5 - las compras ▶️📹


Día 5 de este diario de cuarentena. Da para largo, así que habilité un página en el blog para ir haciendo el archivo cronológico.

Hoy entraron en vigor las nuevas medidas de restricción de movimiento por la cuarentena total. La terminación de mi carnet de identidad me permitía salir a hacer las compras. Aquí les comparto un resumen de 3 minutos y algo con la experiencia y algunas sugerencias para cuando les toque: 


Algo que no menciono en el vídeo:
  • Buena idea llevarse esos burritos jaladores (o como se llamen), cargar bolsas es una vaina.
  • No hay barbijos, díganme dónde los compraron...
  • Me da rabia ver cómo todavía hay gente que lleva barbijos de pañuelos en el cuello [▶️ Uso correcto de barbijo]

11 de octubre de 2019

9 breves reflexiones tras el #CabildoLaPaz



  • La hegemonía política del MAS en cuestión también desde las calles. Hay tejido movilizado, líquido y quizá momentáneo, pero existe.
  • Hay una diversidad identitaria en las oposiciones. Mucha participación autoconvocada de identidades mestizas e indígenas.
  • El activismo más enérgico viene de las mujeres mestizas, clase media y más de 40 años • No hay un liderazgo evidente que capture la energía en las calles 
  • El CONADE es una entidad cívica limitada para catalizar la diversidad y pluralidad de la indignación popular (de la parte popular indignada, mejor dicho). 
  • No se logró un escenario o instalación apoteósica, me parece que hubo más gente de la que el lugar y la instalación sonora y visual podía cubrir. Las formas e imágenes también hablan. 
  • Los jóvenes tienen sus propias agendas en la indignación, están ahí, indignados pero relegados. No se les está incluyendo ni dando protagonismo.
  • Una considerable proporción del tejido opositor movilizado en el Cabildo reproduce el machismo, la homofobia y la discriminación 
  • El único partido (que haya visto) distribuyendo panfletos era el PDC y el candidato Chi Hyung Chung. Jóvenes con esa camiseta. Muchos jóvenes aceptando los panfletos.


10 de enero de 2019

las mejores fotos del 2018


Aunque mi dedicación a la fotografía aficionada a ido en deceso, y en consecuencia, fueron muchas menos fotografías, quise mantener esta "tradición" del blog por publicar una selección de fotos durante el 2018 (puedes ver las de los anteriores años: 201720162015201420132012 y 2011).

Hay cada vez menos fotos alojadas en Flickr, la verdad que el cambio de propiedad y las nuevas condiciones de uso hacen que la use menos, y cada vez más de Instagram. No es la opción ideal, he buscado superficialmente algunas alternativas a Flickr aunque aún sin decidirme.

Volviendo a las fotos y los lugares del 2018, estuve en varias ocasiones en Lima, con atardeceres de ensueño y rincones siempre atrayentes, también en la cautivadora Bogotá y la tranquila San José de Costa Rica. El viaje más largo del año fue a Kenia, donde pude tomarme un par de días para ir a un parque nacional (Hell's Gate) y disfrutar de la famosa sabana africana. Coincidí en Buenos Aires con la discusión de la ley de legalización del aborto y una reconfortante escapada familiar a la isla del Sol, un enigmático rincón de Bolivia.

Les dejo las mejores fotos del 2018 en Lima (Perú), Hell's Gate Nationa Park (Kenia), Isla del Sol (Bolivia), Buenos Aires (Argentina), San José (Costa Rica), La Paz (Bolivia).


25 de noviembre de 2018

Violentos, incluso sin quererlo


9 y pico de la noche de un miércoles de octubre. En La Paz, aunque sea formalmente primavera, a esa hora y en la estación de Sopocachi de la línea amarilla del teleférico hace frío igualmente. 

Ella sube a unos 6 u 8 escalones por delante. Delgada, bufanda en el cuello y bolso colgado en un hombro. Quizá sea estudiante o viene de algún curso. Ya en la plataforma para abordar las cabinas, en el último tramo, apuro el paso para alcanzar al cubo volador que está por cerrar sus puertas automáticas.

Con un movimiento rápido me siento en la butaca de madera, se cierra la puerta, comienza el bamboleo de la cabina al elevarse por el cable y tengo enfrente a la muchacha. Luz tenue, casi tétrica, son segundos de miedo, miedo de verdad.

Ella, sentada en la butaca, rápidamente se mueve hacia el rincón extremo de la cabina y saca su celular del bolso, que pone por delante como un objeto de protección. En una maniobra rápida, se pone los auriculares en las orejas y comienza a mover los dedos sobre la pantalla táctil. 

La miro de reojo, hago lo mismo mientras pienso en detalle de la situación. A 20 metros sobre el aire, con las cabinas cerradas y en movimiento, no hay otra que compartirla hasta llegar a la siguiente estación. Miedo de verdad. Pero en ella.


31 de diciembre de 2017

las mejores fotos del 2017


Una tradición del blog. Séptimo año consecutivo que comparto las mejores fotos tomadas durante los últimos doce meses (puedes ver las de los anteriores años: 20162015201420132012 y 2011).

Este año, casi sin proponérmelo, resulta un recuento con varios atardeceres, desde las playas del Pacífico sur en Perú, la joya de América, Cartagena, o el Mediterráneo, desde la fascinante Túnez. Los viajes casi siempre son por motivos de trabajo y por lo tanto encuentro apenas unas horas, generalmente al final del día, para poder salir y llevarme algunas capturas del lugar.

Este 2017 me permitió estar en dos de las ciudades coloniales más pintorescas del continente: Antigua en Guatemala y Cartagena en Colombia. También sucedió una coincidencia (¿coincidencia?) inesperada: semanas después del viaje a Cartagena estuve en Cartago, a pocos kilómetros de la capital de Túnez, ciudad del mismo nombre que el país.

Cartago, la icónica ciudad púnica de la antigüedad, ha dado nombre a muchas ciudades desde la península Ibérica hasta el continente americano.

Túnez fue, sin duda, el viaje más intenso y gratificante del año. La visa y las conexiones estuvieron llenas de anécdotas, motivo quizá para un post propio, compensadas con creces por la calidez de su gente y la maravilla de país. Retengo en la memoria rincones, sabores, olores y sonrisas en Sidi Abu Said, la Medina y hasta dentro de la Mezquita de Al-Zaytuna (o Zitouna) que recorrí entera en día de oración musulmana.

Comparto a continuación las mejores fotos del 2017 en Arequipa (Perú), Antigua (Guatemala), Cartagena (Colombia), Túnez (Túnez), La Paz (Bolivia), San José (Costa Rica) y Asunción (Paraguay).


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galería colonial en el parque central de Antigua, Guatemala
galería en Antigua, Guatemala

Arco de Antigua y volcán del Agua al fondo
El Arco de Santa Catalina y al fondo el volcán Del Agua en Antigua, Guatemala
mural - FinDac en Cartagena
Mural en Cartagena, Colombia

se encienden los faroles
Se encienden los faroles. Cartagena, Colombia


intenso
Atardecer en Cartagena de Indias, Colombia

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la torre del reloj al atardecer
contrastes, en la Torre del Reloj. Cartagena, Colombia




Ezzitouna mosque
vista panorámica del patio interior de la Mezquita Ezzitouna (o de la Aceituna). Túnez, Túnez. 
buganvillas
en las callejuelas de la Medina de Túnez, Túnez

streets of Sidi Bou Said
calles de Sidi Abu Said, pintoresca ciudad blanca a orillas del Mediterráneo sur, Túnez


portón amarillo
Más de la Medina de Túnez, Túnez

obras y cables transportadores al atardecer
Cables y fierros. La Paz, Bolivia


variedad artesanal tica
Cerveza artesanal costarricense, San José, Costa Rica



9 de agosto de 2017

WhatsApp en aymara


Pollera celeste, vistosa manta rosada, trenza impecable, veintitantos. Móvil Samsung en las manos y manos libres de la misma marca en los oídos. 8:10 am de un día laboral en la zona sur de La Paz, junto a ella unas 9 personas vamos rumbo al centro en minibus de alguna marca china. 

Ella va sentada en esos asientos plegables que tan ingeniosamente los minibuseros en La Paz inventaron hace ya décadas (y nada parece que los vaya a amenazar) para cargar más gente. Yo voy en el asiento justo delante suyo.

Como si el manos libres incluyera una cápsula de aislamiento, la mujer no para de hablar en tono muy alto y no parece importarle. La conversación telefónica capta mi atención por el asunto y la forma: en un aymara mezclado (no sé si decir aymañol, aunque era muy evidente la búsqueda de términos y frases entre aymara y español) la mujer habla con intensidad sobre WhatsApp.  

La enérgica pasajera comenta sobre el envío de fotos y mensajes, así como las dificultades por adjuntar archivos y otras opciones para ella avanzadas de WhatsApp (todo lo hilvano o intuyo, de nuevo, por las mezclas de palabras e idiomas). 

WhatsApp / iOS
foto: Microsiervos
WhatsApp, esa plataforma de mensajería, llamadas y envío de archivos, está intermediando cada vez más la vida de las y los bolivianos. De las 7 millones de personas en Bolivia acceden a Internet (datos ATT), el 93% de la población mayor de 14 años tiene un aparato celular, el 95% de la población que accede a Internet tiene conexión en su celular y el 91% usa WhatsApp, todo lo anterior según recientes datos de la AGETIC (Agencia de gobierno electrónico y Tecnologías de información y comunicación).

Volviendo a la conversación de la pasajera, no llegué a escuchar su desenlace, tuve que bajarme antes que ella, aunque la anecdótica intromisión involuntaria me lleva a comentar algunos aspectos que debieran ser centrales en la discusión sobre tecnologías en Bolivia.

Con el personaje que abre este post no busco estereotipar o reproducir estigmas, al contrario, celebro que una mujer indígena hoy pueda hablar como le dé la gana en un transporte urbano, en su idioma, con un aparato tecnológico y sobre tecnología, algo negado o restringido hasta hace pocos años. El punto es que la tecnología no es neutra. Si bien las personas somos las que la adoptamos, le damos uso y atribuimos valor, ésta viene cargada de pre-definiciones, valores, riesgos. 

foto: unboliviable.tumblr.com
WhatsApp ha penetrado de manera arrolladora en Bolivia porque multiplica la posibilidad (es más barato comprar megas que gastar en llamadas) comunicación entre familias, amistades, colegas, clientes y relaciones de todo tipo. Eso sí, como casi todas las aplicaciones y redes sociales en Internet, huasap se concibe en inglés y para mercados angloparlantes. Si bien la expansión de estas empresas está en mercados emergentes, como el nuestro, hay códigos y conceptos que se "traducen", es decir, a los cuales nos tenemos que adaptar y consumir sin derecho a reclamo.

Es cierto, resulta atractivo e incluso "rentable" el uso de estas tecnologías aunque implique ceder a favor de una de las mayores corporaciones del planeta (WhatsApp pertenece a Facebook, por si no lo sabía) un flujo diario y enorme de información que luego usará para lucrar.

Si esa apropiación de información no le parece un problema, hay muchos aspectos de seguridad que sí debemos tomar en cuenta: qué datos, fotos, audios o archivos compartimos que podrían comprometer nuestra seguridad o la de nuestra familia.

Internet ha transformado la manera en que fluye la información, en cómo nos comunicamos y las dimensiones de interrelación con el conocimiento y las oportunidades. Las aplicaciones y la vida cada vez más amarrada al móvil han reemplazado acciones, comportamientos y hábitos de lo más cotidianos, y nada indica que esto vaya a revertirse. Eso sí, tenemos que comprender las dimensiones, riesgos, inseguridades e incluso abusos que suceden a través de estas tecnologías. ¿No se tendría que, por ejemplo, partir buscando una versión de WhatsApp en quechua o aymara?

26 de enero de 2017

Las mejores fotos de 2016


Por sexto año consecutivo comparto las mejores fotos tomadas durante los últimos doce meses (pincha sobre cada enlace para ver las de 20152014, 2013, 2012 y 2011).

Este año fue sobre todo de "largas distancias" en tiempos muy breves, en retrospectiva incluso parece una "pérdida de oportunidad"... pero así la vida. Fue año de muchas menos fotos, aunque sí de inmensas alegrías en lo personal.

Comparto desde un pincelazo en Sudáfrica que me permitió apenas un par de horas de escapada en el extremo sur de la costa africana, allí donde el Océano Índico choca con el Atlántico hasta la vendimia en los valles de Tarija, Bolivia.

De un largo e inusual recorrido por Bangkok, la capital tailandesa, a atardeceres intensos en La Paz y Sucre (Bolivia), Asunción (Paraguay), Arequipa (Perú) y las paradisíacas playas del caribe dominicano. 

Amazing view of Wat Pho, BAngkok
Tempo budista de Wat Pho, Bangkok, Thailandia

Tus desdenes
Atardecer en Sucre, Bolivia

grape harvest in Tarija, Bolivia
Vendimia en Tarija, Bolivia

Kalk bay at dawn
Amanecer en la bahía de Kalk, Ciudad del Cabo, Sudáfrica

mourning Thais holding King's pictures
miles de tailandeses se reunieron a las afueras del palacio real en Tailandia para despedir a su rey, fallecido en octubre 

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Muisenberg beach, surfing early in the morning
Amanecer en la playa de Mulsenberg durante una competencia de Surf

Khon dance
Baile del Khon, danza tradicional tailandesa, Bangkok, Tailandia 
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