Leyendo la maravillosa obra de Jorge Volpi, La invención de todas las cosas, me detuve en uno de los conflictos intelectuales más antiguos y reveladores: el enfrentamiento entre los filósofos clásicos como Sócrates, Platón y Aristóteles y los sofistas. Un conflicto que, a pesar de los siglos, encuentra un inquietante eco en nuestra vida digital actual.
Los sofistas enseñaban a la retórica, a persuadir, a convencer con eficacia. Lo suyo, argumentan los clásicos, no era la búsqueda de la verdad, sino la victoria en el discurso. En cambio, Sócrates se empeñaba en hacer preguntas incómodas y desmontar certezas aparentes; Platón acusaba a los sofistas de manipular apariencias en lugar de buscar el bien, y Aristóteles intentó sistematizar el conocimiento con lógica y evidencia.
Hoy, esa tensión parece regresar bajo nuevos nombres: viralidad, engagement, storytelling, gamificación. Las redes sociales premian la agilidad, la simplificación, el impacto inmediato. Las ideas deben caber en un meme o un TikTok o un "pastelazo" en X. Lo complejo incomoda; lo matizado no se comparte; lo que tarda en entenderse, simplemente no existe en el timeline.
En este entorno, los nuevos sofistas digitales no enseñan retórica, sino algoritmos: cómo lograr clics, views, reacciones. Y aunque bien pueda haber filósofos contemporáneos —personas y colectivos que intentan pensar y dialogar en profundidad— muchas veces lo hacen en los márgenes, sin el foco ni la visibilidad que el sistema otorga a lo espectacular.
¿Estamos condenados a [re]vivir en una polis digital dominada por la apariencia? ¿O es posible recuperar el espíritu socrático en medio del ruido, la prisa y la constante gratificación?
Ilustración generada con IA de alternativaseconomicas.coop
Millones de personas lo intentan a diario. Ser un creador de contenidos se ha vuelto una aspiración para la fauna internauta. Desde gamers haciendo streaming de sus partidas, podcasteros, tiktokers, pasando por músicos independientes y hasta la pornografía casera, a diario hay cientos de miles de personas generando contenidos ern internet e intentando monetizar e independizarse.
¿Se puede vivir como creador de contenidos?
La respuesta genérica es que depende del contenido, la calidad, la comunidad que lo acoja y la codiciada viralidad, si dejar afuera la suerte.
Pero veamos algunos ejemplos: de los 7 millones de productores de contenidos en Spotify, músicos que suben más de 60 mil canciones cada día, apenas 184 mil logran ganar más de mil dólares al año, 83 dólares al mes. Solo unos 42 mil artistas en el mundo ganan unos 850 dólares al mes a través de esa plataforma. Mira el cuadro de The Economist:
Otras formas novedosas de monetizar por contenidos contenidos propios o las interacciones. Substack ofrece un servicio que te cobra un porcentaje de lo que lectores paguen por leer tus textos -periodistas, escritores y otros están optando por este tipo de plataformas. Uno de los puntos de contacto renovado es el boletín (newsletter), que alienta más suscripciones y por ende más ingresos.
El primer reporte semestral 2019 del seguimiento a medios de Bolivia en Twitter reafirma una tendencia general de contracción, como ya se reflejaba en un post anterior sobre el resumen del 2018.
¿Qué significa este descenso o estancamiento?
Los datos no alcanzan para sacar afirmaciones concluyentes, sin embargo se puede decir que en Twitter las audiencias bolivianas parecen haber consolidado sus referencias, tampoco se está logrando atraer a nuevos públicos hacia la plataforma y tampoco los medios están explorando suficientemente recursos atractivos.
La tendencia señala que el número neto de nuevos seguidores a medios de Bolivia se mantendrá similar a la del 2018.
Tomando como referencia los 100 medios con más seguidores, en 2017 el promedio era de 692 nuevos seguidores por año y la mediana de 110 por año. El 2018 bajó el promedio a 418 y 101 la mediana, mientras en el primer semestre del 2019 el promedio es de 362 nuevos seguidores y 91 la mediana.
Eso sí, el comportamiento no es homogéneo y hay algunas lecciones y tendencias que podrían explicar mejor cómo se están conformando los canales de consumo y conexión con medios a partir de Twitter.
El siguiente gráfico muestra la concentración de nuevos seguidores en el top 10 de medios más seguidos respecto del top 100:
Los datos demuestran que desde el 2017 hasta julio de 2019 hay un ligero retroceso en la concentración del "top 10", lo que significa que algunas cuentas menos seguidas están logrando captar progresivamente más seguidores.
El anterior gráfico es interesante porque evidencia algunas características:
Entre las cuentas con más seguidores se sitúan los periódicos y canales de TV más populares.
Entre las cuentas con más crecimiento hay una mayor diversidad, aunque siguen siendo "medios tradicionales" (de nuevo, periódicos y cuentas de canales de TV). La excepción la marca el portal digital UrgenteBo.
Otro ángulo de análisis es la agrupación de nuevos seguidores por tipo de medio. El siguiente gráfico revela algunas tendencias consolidadas y otras novedades. Por un lado, 7 de cada 10 nuevos seguidores recae en periódicos o canales/programas de TV (es decir, medios tradicionales).
Los digitales, contrariamente a lo que podría pensarse, cada vez reciben menos seguidores -aunque también hay que señalar que hay pocos emprendimientos de medios digitales en Bolivia-, y las cuentas de emisoras y programas radiales han ido en ascenso, superando en proporción incluso a los digitales. Este último dato es llamativo ya que proyecta una nueva potencialidad de conexión con públicos y en un formato mediático que muchas veces se suele decir "está en desaparición" (aunque pienso radicalmente lo contrario).
ABI Bolivia (+8), Diario Opinión (+5) y Correo del Sur (+5) son las cuentas de medios que escalan más puestos durante el último semestre en el top 50 de los más seguidos
Antes de cerrar con la lista de los 50 medios con más seguidores en Twitter, varias personas me preguntan por el acceso a los datos: reitero que el conjunto de datos recolectan de manera automática y están disponibles de forma libre, continua y abierta en formato CSV, en este enlace, para investigaciones o análisis de cualquier índole.
Ahora sí, va la lista* de los 50 medios de Bolivia más seguidos en Twitter en el primer semestre del 2019:
* La lista llega hasta junio de 2O19. Se tienen registrados a la fecha 325 cuentas activas de medios de Bolivia en Twitter y clasificados en 7 tipos. El levantamiento de información se realizó el 31 de marzo de 2O18, los datos pueden variar cada minuto. "+" significa la cantidad de nuevos seguidores durante el mes, "%" el índice de crecimiento en relación al mes pasado. "Variación" la cantidad de puestos que sube o baja una cuenta en relación al mes anterior.
** La variación de lugares corresponde a la suma del último semestre (enero a junio de 2019).
Tras una ausencia de 1 año en la publicación del reporte, vuelve el análisis de datos y tendencias de medios de Bolivia en Twitter.
A pesar de la ausencia de estos reportes, todos los datos se han seguido recolectando y están disponibles, de manera libre y abierta en formato CSV, en este enlace, para investigaciones o análisis de cualquier índole.
Comienzo una serie de posts con un repaso a los resultados más destacados del 2018:
El medio que más nuevos seguidores netos registró en 2018 fue Página Siete, seguido de El Deber y La Razón. Los 10 medios de Bolivia más seguidos en Twitter en 2018:
Laagencia de noticias ABIfue el medio que más crecimiento proporcional (% de aumento de seguidores respecto de su cantidad de seguidores) registró en 2018, seguido de Cabildeo Digital y el periódico Correo del Sur.
Las cuentas de periódicos concentraron el 35,4% de nuevos seguidores, seguidos de la TV con 31,5% y los digitales con 14.5%. Se destaca las cuentas de radio y programas radiales que lograron 10.4% de nuevos seguidores, el registro más alto para este tipo de medios desde el 2011 que se hace este monitoreo.
Independiente, autónomo, freelancear, "decide cuánto quieres ganar"... Esta idea del empleo flexible y por cuenta propia ha dado un vuelco impresionante en los últimos años, sobre todo alimentado por aplicaciones en línea de servicios como Uber, Airbnb, Rappi, Zolvers y muchas más.
Todo eso se está estudiando bajo el denominativo de "gig economy", trabajos esporádicos y puntuales a través de un "acuerdo" instantáneo mediado por una aplicación móvil en Internet (que, claro, cobra una parte del trato).
En países de economías avanzadas, en general la discusión sobre esta economía está orientada por el dinamismo de esta economía frente a los impuestos y la previsión social a largo plazo, pero también la flexibilización laboral y aprovechamiento de tiempo, espacio y distancias, sin dejar exento el asunto de las condiciones de precariedad y explotación hacia inmigrantes con aplicaciones de reparto, limpieza u otras, como revela esta nota del NYTimes en Español.
Mientras que en América Latina el asunto se hace más complejo por la composición misma del mercado laboral, más del 50% está fuera de la cobertura social, de una u otra forma en el mercado informal, según la propia Organización Internacional del Trabajo, OIT.
Es más, "De los 140 millones de trabajadores informales en la región (cantidad que incluso supera la de África subsahariana), 27 millones son jóvenes. Según cifras del Foro Económico Mundial, seis de cada 10 jóvenes no tiene trabajo en América Latina", de acuerdo con LatinAmerican post.
¿Hacia dónde va el empleo en la región? ¿Cuál es el rol de estas empresas tecnológicas en la nueva configuración del empleo y los derechos laborales en América Latina? ¿Qué deben hacer los Gobiernos, la cooperación y los actores del sector privado?
Hay varias instituciones y analistas buscando respuestas y salidas a estas interrogantes. Reconozcamos que no es fácil, la economía informal y la precariedad laboral anteceden al boom de esta Gig economy (de difícil traducción, algunos simplemente la llaman "economía digital", o "economía de pequeños encargos") el problema es la velocidad de la expansión y los enormes retos en aumento mientras las respuestas no llegan.
Sabían que, de acuerdo a un artículo publicado en la revista Forbes, América Latina es la región de mayor crecimiento de conductores de Uber, con más de 1 millón de personas trabajando sin regulación, respaldo, seguro, etc.
Y sí, Uber, Airbnb, Rappi o PedidosYa, Mercado Libre, housekipp o Zolvers (por citar algunas) solucionan, sacan de apuros, hasta facilitan, y dejan esa idea de que todos ganan: quien necesita algo, paga por un servicio; quien quiere o necesita un ingreso ya, se emplea unas horas y lo obtiene, la empresa que "invierte", gana su parte del trato.
Pero no es tan simple. Comiencen viendo esta fabulosa serie de 4 capítulos cortos producida por la revista Anfibia de Argentina,Plataformas:
Americas Quarterly, un portal de análisis y políticas públicas en el hemisferio, se pregunta: ¿Pueden las plataformas de la economía de intercambio digital llevar al sector informal de América Latina a la formalidad? La respuesta es directa y categórica: No.
Luego, el poderoso Banco Mundial en el informe "La naturaleza cambiante del trabajo" aborda con cuidado la relación entre tecnología, empleo y capital humano en los siguientes años. Entre las conclusiones, se destaca la necesidad de repensar las estructuras tributarias a la luz de la nueva economía digital -en cuyo centro se sitúa esta gig economy-, pero además invertir en sistemas de protección social y en prestar cuidadosa atención a la economía informal.
Sin declararlo de manera categórica, el informe del Banco Mundial da cuenta que la informalidad no es algo que pueda "combatirse" y eliminarse de manera certera en economías emergentes. Habrá que convivir con ella, quizá incluso "darle un cierto carácter de formal", manteniéndose informal. Muy malas noticias para toda es juventud de familias de clase media emergente en la región.
Así, mientras los salarios reales en países de economías emergentes menos desarrollados están estancados o creciendo a ritmos muy lentos, como revela este informe de la OIT, los negocios como Uber o Rappi, basados en la fuerza de trabajo, el riesgo físico y de capital propio, en buena medida en la evasión y elusión fiscal -que en simple, no pagan los impuestos que deberían- en la precariedad laboral, en la competencia desleal a trabajadores precarios -incluso a pérdida primero, para luego elevar precios- en y la ausencia certera de regulación sobre las empresas, que ganan hasta un 30% de las transacciones, y no paran de crecer.
La dinámica de intercambio de bienes, servicios, e ideas intermediada por las tecnologías no es una mala idea y aquí quisiera instalar el debate de las ideas: el principio es interesante y bien podría utilizarse para ser más eficiente con recursos escasos, redistribuir oportunidades, incluso optimizar espacios y herramientas que se usen poco o nada, fomentando una economía más circular y sostenible, el caso es que ahí debe intervenir un marco normativo coherente, políticas públicas que faciliten y que partan de los derechos de las y los trabajadores, trazando mejor el campo de acción de las inversiones, los capitales y las ganancias de esta gig economy, que vino para instalarse y expandirse en la región.
foto: Associated Press /Fernando Vergara
Y si no viste la serie de Anfibia -que te lo recomiendo-, la primera huelga fue contra Rappi en Argentina. Aquí la nota.
La comunicación digital se instaló en el mundo del activismo como un aliado en el acceso a la información, facilitó la articulación y movilización de miles de causas, permitió llegar a influir en medios y tomadores de decisiones, dejó abierta la idea de que la rendición de cuentas y hasta la interpelación a figuras públicas es posible a través de canales y plataformas digitales.
Al menos todo lo anterior pensamos tras la primavera árabe y otros procesos políticos. La situación ahora es menos alentadora: Emergen una serie de iniciativas digitales que buscan atacar fenómenos ya instalados en redes sociales como las #FakeNews, la difamación y abusos, las cajas de resonancia, el sensacionalismo, la reproducción del odio, racismo, xenofobia, etc.
No podemos perder la esperanza ni la confianza en herramientas y recursos digitales que faciliten cambios hacia sociedades más justas, equilibradas, sostenibles y libres. Toca explorar más y mejores formas creativas y colaborativas para el activismo. Y de esto también hay varias ideas circulando en la región y el mundo, aunque poco en el país.
Así es que me lanzo con un nuevo proyecto: #ColabDigital. Una iniciativa de aprendizaje, exploración y construcción colaborativa para activismo digital.
Ideas de cambio + colaboración + acciones colectivas + digital = #ColabDigital
El #ColabDigital arranca con una convocatoria abierta, libre (y gratuita) que lespermitirá potenciar o arrancar un plan digital desde un colectivo de activismo, una organización social, una plataforma cívica, una campaña, medio de comunicación emergente, etc., tenga o no tenga personería jurídica, SIN COSTO!
Primera entrega 2018 correspondiente al primer trimestre con los datos y tendencias de medios de Bolivia en Twitter. Los periódicos siguen liderando, con el impulso de 2 impresos paceños, aunque las cuentas de TV se les acercan.
En síntesis, el análisis de los datos durante el último trimestre indica:
Este reporte contiene una serie de datos, análisis y gráficos interactivos. El objetivo es analizar las trayectorias, cambios y tendencias para comprender mejor cómo están cambiando las formas y prácticas de información masiva a través de plataformas en Internet como Twitter. Si estás interesado en acceder a toda la data, puedes descargarla desde Google Docs o cliqueando sobre el recuadro verde. La conversación sobre este reporte puede seguir con comentarios abajo o en Twitter con el #TWreporteBO.
En lo que va del 2017, los tres tipos de medios de Bolivia en Twitter con más concentración de nuevos seguidores (periódicos, canales de TV y digitales) captaron el 83,2% de la audiencia tuitera, el menos 3% menor concentración que el año anterior. Entre estos 3 tres tipos acumulan el 85.9% de la audiencia desde que se comenzó a registrar datos en 2011. El siguiente gráfico muestra la distribución proporcional por tipo de medio y año, se puede observar con claridad que la distribución comienza a registrar un ascenso de agencias de noticias y estaciones radiales y un retroceso de los periódicos, aunque éste sigue siendo el tipo de medio con más seguidores:
El ritmo general de nuevos seguidores parece recuperarse respecto del año anterior (ver informe anual 2017), El siguiente gráfico muestra la cantidad de nuevos seguidores por año y tipo de medio:
¿Qué medios crecieron más en proporción y en seguidores netos? El siguiente gráfico muestra una diferencia de la tendencia proporcional del 2017, liderada por canales/programas de TV, los 5 primeros son medios de diversos tipos y del 6to al 10mo cuentas de TV.
En cuanto al crecimiento neto, que no es necesariamente el mismo que el de total de seguidores (lista top 50 más abajo), La Razón y Página Siete comparten el liderato del trimestre como los medios que reciben más nuevos seguidores netos.
Cierro el post con un gráfico de análisis sobre el promedio y la mediana de nuevos seguidores del último trimestre, que nos permite ver un pico muy pronunciado de nuevos seguidores en enero, una levantada que viene desde septiembre de 2017.
El promedio del último trimestre sobre las 100 cuentas más seguidas sube a casi 900 nuevos seguidores por el efecto de enero, aunque éste sigue ocultando desigualdades. Cuando aplicamos la mediana ("el valor que ocupa el lugar central de todos los datos") vemos registros de entre 120 y 130 nuevos seguidores, muy distante de los 6 mil de los 10 medios más seguidos.
Lista* de los 50 medios de Bolivia más seguidos en Twitter en el primer trimestre del 2018 (con la variación de puestos ponderada en los últimos tres meses):
* La lista corresponde a marzo de 2O18. Se tienen registrados a la fecha 459 cuentas activas de medios de Bolivia en Twitter y clasificados en 7 tipos. El levantamiento de información se realizó el 31 de marzo de 2O18, los datos pueden variar cada minuto. "+" significa la cantidad de nuevos seguidores durante el mes, "%" el índice de crecimiento en relación al mes pasado. "Variación" la cantidad de puestos que sube o baja una cuenta en relación al mes anterior.
** La variación de lugares corresponde a la suma del último trimestre (enero, febrero y marzo de 2018).