12 de marzo de 2012

KONY 2012, es un error


El lunes pasado irrumpió en las redes sociales de internet el vídeo KONY 2012. Es probable que seas una de los ya 80 millones de personas que lo han visto. Si no, más abajo está el vídeo completo con subtítulos en español.

En dos párrafos, el proyecto de la ONG Invisible Children es persuadir al gobierno de EE. UU. que capture (o ayude a hacerlo) a Joseph Kony, un líder rebelde Ugandés que ha secuestrado menores y los ha forzado a ser niños soldados en las últimas tres décadas.

KONY 2012 busca movilizar a miles (o millones) de jóvenes en EE.UU. y "el mundo entero" a través de las redes sociales para que demanden la captura de este diabólico sujeto, demandando además la participación de celebridades y líderes de opinión.

Bien. El proyecto es emotivo, visual y viral. Bien. El problema es que todo se puede resumir en sólo dos párrafos.

¿Crees que el problema de la violencia en la región de los Grandes Lagos, el legado del colonialismo europeo, sus conflictos étnicos, los gobiernos dictatoriales corruptos y serviles a intereses militares de Uganda y el Congo, la minería de coltan (mineral que se usa para laptops y muchos preciosos aparatos que usamos) la guerra civil en Sudán (país donde presumiblemente está Kony) y los otros vecinos, el pasado intervencionista de EE.UU. etc, etc. etc. se puede resumir en seis líneas?

El asunto de KONY 2012 está desatando un enorme debate a escala también global. 


Pero eso no es todo. La campaña tiene serios problemas éticos, políticos y culturales de concepción, propuesta y acción. La sobresimplificación de un proceso tan complejo es sólo un tema. La campaña refuerza la idea de que los norteamericanos deben "salvar" a los africanos. La estrategia de persuasión, como también afirma el académico y periodista Charlie Bekett, no es éticamente legítima porque no apela a la empatía con el fenómeno, sino a la auto-complacencia

El impacto de lo viral está demostrado. ¿Este impacto es siempre positivo? Una campaña con estos problemas de concepción y argumentación puede demostrar que la viralidad de las Redes Sociales no son siempre positivas y constituirse en una excusa para restringir las libertades en internet (algo que por demás los gobiernos de EE.UU. y Europa buscan).

Otro argumento en contra es que la campaña concibe la violencia como respuesta a la violencia (Sugiero lean este muy buen artículo de Ethan Zuckerman [gracias @arpiel]).

El debate continua. Eso sí, no sobre la responsabilidad de Joseph Kony al perpetrar crímenes contra la humanidad. Sino sobre la campaña que busca sobresimplificar su responsabilidad en un conflicto mucho más complejo del que se presenta.

La posibilidad de la acción colectiva local con impacto global continúa intacta a través de la interacción en internet y la movilización offline, ésta campaña, sin embargo, es un error que puede traer negativas consecuencias para la gente de Uganda, de los Grandes Lagos (las verdaderas víctimas del proceso), la viralidad de internet y su futura efectiva intervención.

2 comentarios:

  1. pues.. si..
    en este video son mas explícitos sobre koney, y algo mas sarcásticos pero con cierta verdad y hipocresía

    http://www.youtube.com/watch?v=68GbzIkYdc8&feature=colike

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