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18 de abril de 2020

Diario de cuarentena | día 28 - Las mascarillas


Un ciclo lunar en cuarentena. ¿El primero de varios? 

El diario de cuarentena sigue sumando entregas -no tan frecuentes como quisiera, quedan ideas sueltas y borradores inconclusos. He abierto una pestaña para archivarlos de manera cronológica.   

Los datos y las condiciones no parecen indicar que el 30 de abril se suspenda nada, así que no hace ningún sentido siquiera ponerse esa fecha en el horizonte. Llevo un ritmo sobrecargado de trabajo que deja poco margen para salirse de las rutinas del encierro: tareas recurrentes del hogar, asumir el rol cotidiano de co-educador, pensar y hacer el encierro más llevadero al resto y el teletrabajo. 

Las salidas de casa son esporádicas y puntuales, en todo momento hay que reconocer el privilegio de poder cumplir la cuarentena en casa, con servicios y necesidades básicas cubiertas. El "día del extramuro", como apuntó hace semanas mi amigo Sergio Sánchez, se ha vuelto un rito de vestimenta, artefactos y comportamientos rígidos y calculados: Carnet en el bolsillo, gorra y mascarilla -la mentada mascarilla- listas de compras en papel o en el celular, carrito de compras, a mantener distancias y con ruta precisa. 

Se ha pasado de las "compras de pánico" a un rígido clima de rutina mínima. En las últimas semanas he visto cada vez más gente queriendo vender y menos comprando. Más filas por los bonos, más mesas y acciones solidarias y progresivamente más gente deambulando por comida o unas monedas. Las mascarillas o barbijos han dado vueltas, ¿te protegen del virus o protegen al resto de que tú puedas contagiarles? 
 
El exfutbolista británico e influencer mediático, Gary Lineker lo puso claro y alto:
En español, Lineker dice:
¿Cómo puede haber debate sobre si deberíamos o no usar una máscara? Incluso si solo hay un uno por ciento de posibilidades de darte más seguridad. Incluso si hay solo la probabilidad del uno por ciento de evitar el contagio a otra persona. Incluso si solo salva una vida, tiene que ser beneficioso.
Pero no hay el insumo para comprarlo, así que todo el mundo, literal, tiene que buscarse la manera, si pueden. El Hilo aborda este tema en su último episodio de manera brillante, escúchenlo.

Yo pasé del último desechable (incómodo e insuficiente para la barba larga) a un hecho a medida, con doble tela y bolsillo para filtro de papel: 


El privilegio de tener a una diseñadora en casa.

Pero si no tienes esa opción, de todo lo que he visto, éste vídeo me pareció lo más práctico y útil:



9 de septiembre de 2015

La última morada de Trotsky


México DF tiene sitios fascinantes e impensados como la última morada de Trotsky.


León Trotsky (Lev Davídovich Bronstein), el "héroe" de la defensa de la revolución del 18, el hombre llamado a "heredar la conducción" de la URSS tras la muerte de Lenín, el "traidor y conspirador" permanente, el esperanzado político que no renunció nunca a derrocar a Josef Stalin, murió en México el 21 de agosto de 1940 tras haber recibido un golpe certero de un piolet en la cabeza es este mismísimo escritorio de una casa de verano de Coyoacán, México:


Se han tejido muchas especulaciones e historias sobre la vida y el pensamiento (y vaya que también sobre la muerte) de Trotsky. El efecto político de éstas durante el siglo XX ha sido también contundente y desproporcionado en muchos casos.

En este post no me refiero a esas disputas ideológicas e históricas entre las corrientes marxistas. Tampoco a los amoríos y otros recovecos de la estancia final de Trotsky y su familia en México.

Me detengo en algunas impresiones de la casa alquilada por Trotsky en la calle Viena en Coyoacán, población hoy absorbida por la mancha urbana del DF.

Aunque no es una fijación premeditada, ya no tengo escapatoria. Después de haber estado en la tumba de Carlos Marx en Highgates (Londres) y el lugar de nacimiento de Stalin en Gori (Georgia), la plaza Roja de Moscú es una visita obligada.


28 de agosto de 2015

#LibreMente: taller libre para visualizar datos


Una parte muy importante del tratamiento y análisis de datos es la visualización. Hoy en día hay muchas herramientas y recursos que le dan mayor calidad y atracción a la presentación de historias respaldadas o basadas en datos.

La Pública me invitó a compartir recursos y herramientas con bloggers, periodistas, investigadores, activistas y cualquier interesado en la visualización.

He trabajado en visualización de datos a partir de la herramienta Infogr.am. Miren estos dos ejemplos, el de las elecciones subnacionales y el reporte de medios en Twitter, en el primer caso he registrado más de 3 mil visitas al post que atribuyo en gran parte a la ausencia de datos y la visualización de información.

La gente de Infogr.am nos ha dado el acceso a la API y también un pase a la cuenta pro (muchas más funciones de visualización) por un tiempo determinado. Quienes asistan este martes 01 de septiembre en la Casa Hacker (final Sánchez Lima, pasaje Fabiani  No. 2687, Sopocachi, La Paz) al taller tendrán opción de acceder a esta cuenta y aprender a usar la herramienta, que igualmente es gratuita.



15 de febrero de 2010

De home a casa

Vuelvo a casa, otra vez.

Alguna vez comenté en este blog sobre la palabra inglesa journey, que es más que un viaje, una experiencia, un proceso, un cambio, un redescubrimiento. En los últimos días he estado lidiando con la palabra home. Traducido llanamente como hogar. En inglés, sin embargo, se entiende como el lugar de uno.

Así, estoy a punto de dejar mi home, para ir a casa. En 30 horas, estaré en de vuelta en los Andes, como dicen los árabes, inshallah.