Mostrando las entradas con la etiqueta clandestino. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta clandestino. Mostrar todas las entradas

11 de junio de 2008

Evo clandestino

Estuve dando algunas "vueltas" a la carta que el presidente de mi país, Evo Morales, remitió a las autoridades de la Unión Europea, respecto a la denominada directiva de retorno. Haciendo clic en los links podrán ustedes leer el documento y las repercusiones en el viejo continente (al menos en España, porque honestamente en los principales portales noticiosos del resto de Europa el compañero Evo no figura).

Rescato del mensaje dos conceptos básicos para el entendimiento humano. El reconocimiento histórico al carácter migratorio intrínseco en el ser humano y el pleno derecho a buscar oportunidades en espacios de prosperidad. En esa materia coincido en que Evo simboliza la lucha por la reivindicación de la utopía social y la abogacía por los marginados.

Lo que buscan los colaboradores a través de Evo (o es que el otrora dirigente cocalero tuvo lecciones de rendimientos marginales o Derecho Internacional Público en el Chapare y ahora escribe con pincelazos intelectuales) tiene más que ver con el reposicionamiento político de Evo en el contexto internacional con fuerte impacto en el ámbito nacional a partir de los futuros (y constantes) procesos electorales y plebiscitarios.

Ahora bien, al margen del hecho público y político la vida en Europa no es fácil. Miles, tal vez millones, sufren diariamente discriminación, exclusión, abuso, desorientación, silencio, miedo, nostalgia... No son sentimientos fáciles de sobrellevar cuando el día a día obliga a agilizar la mente y adaptarse lo más pronto y mejor posible, en especial cuando hay bocas que alimentar al otro lado del mar.

Desde el interior de la bestia veo difícil la desaceleración de las medidas proteccionistas hacia la migración desde Latinoamérica y África, por el contrario, éstas tienden a endurecerse. Primero porque la capacidad de absorción de la fuerza laboral la están copando los inmigrantes de Europa del Este y segundo porque los gobiernos menos populares deben dar señales de seguridad social y laboral a sus electores (por supuesto no inmigrantes indocumentados) aun cuando son éstos quienes más dependen del sacrificio del inmigrante.