Lejos de la dicotomía reduccionista oposición versus gobierno, los otros versus nosotros, que circula en la opinión pública de Bolivia, hay una reconfiguración del sistema a partir de oposiciones, actores, temporalidades e intereses con diversas agendas.
El sitio Gobernabilidad democrática de Bolivia
publica algunos recursos y materiales tras las “Jornadas de análisis internacional Gobierno y oposición política, experiencias comparadas: Bolivia, Chile y Venezuela”.
Al revisarlos, veo reafirmado un supuesto que comenté en
febrero pasado, ni bien se había proclamado a Henrique Capriles como candidato opositor de la Mesa de Unidad venezolana: "
A pesar de la aparente 'similitud' de ambos procesos cuyo argumento se diluye ni bien acaba el discurso, Chávez no es Evo y las transformaciones, dinámicas y conflictos en Venezuela no son los mismos que en Bolivia, por lo tanto, las soluciones electorales y de recomposición democrática no son las mismas."
La
nota de Gobernabilidad refleja la visión de la historiadora e investigadora venezolana
Margarita López Maya quien enfatiza las diferencias de los procesos en Bolivia y Venezuela.
“Yo veo [dice López Maya] en Bolivia una sociedad totalmente diferente a la sociedad venezolana, la sociedad venezolana es muy débil frente al Estado, se caracteriza por tener un estado omnipotente, centralizador, arbitrario, con mucho dinero (…) y es tan autónomo de la sociedad que la sociedad en sí no puede controlar a las élites que están en el Estado y ésa es una inmensa diferencia con la sociedad boliviana”.
El mensaje es certero: las cercanías de los liderazgos, las estrechas relaciones y las aparentes similitudes en la configuración del poder no son, en ningún caso, argumentos suficientes para la réplica metodológica per se de una unidad opositora.
Así, siguiendo con la indagación en los recursos de
Gobernabilidad, una
presentación de Fernando Molina ofrece una comprensión más amplia -aún parcial, pero al menos con argumentos más sólidos- sobre la reconfiguración actual de la representación política en el
sistema.
Tres ideologías opositoras, según Molina, buscan posicionarse en el sistema cuyo actor central es el MAS: la oposición regional (VERDES pesa en Santa Cruz, pero hay otras agrupaciones en los demás departamentos), Unidad Nacional (UN) y el Movimiento Sin Miedo (MSM). Que también podría reflejarse de manera más prosaica en la
opinión de Gamal Serhan Jaldin publicada
en su blog, "los fieles de EVO, los anti-EVO y los que queríamos cambio pero no así...".