No tengo nada en contra de la hora del planeta, de hecho, he participado de ella tres veces (vean este post del 2008) cuando vivía en Inglaterra. Entiendo claramente que el sentido estratégico de la campaña es crear conciencia global y ciudadana sobre el uso indiscriminado de recursos naturales en desmedro del equilibrio medioambiental.
Hasta ahí todo bien.