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20 de enero de 2018

Encuesta TIC en Bolivia y desafíos hacia la ciudadanía digital



Mira mi exposición en la liberación de los  datos de la encuesta en la Vicepresidencia 

A pocos días de cerrar el 2017, la Agencia de Gobierno Electrónico y Tecnologías de la Información y Comunicación de Bolivia (AGETIC) me invitó a comentar la liberación de la base de datos de la primera Encuesta Nacional de Opinión sobre TIC


Durante el evento, expuse cuatro desafíos hacia el ejercicio de ciudadanía digital a partir del informe preliminar de la encuesta. Comparto a continuación una síntesis de mis argumentos y al final del post el vídeo de aquella presentación.

¿cuál es el perfil de un internauta en Bolivia?

La encuesta seguramente permite construir varios perfiles, aunque, en síntesis, aventuro un perfil: Vive en el eje (6 de 10 vive en ciudades capitales, 83% en Santa Cruz), usa internet en su móvil con un paquete de datos mínimo al día, se conecta en la tarde-noche, casi todo los días, alguna vez desde un café internet o desde conexiones Wi-Fi, es estudiante y tiene entre 15 y 25 años, y fundamentalmente consume sus datos en WhatsApp y Facebook -muy ocasionalmente YouTube. 

foto: AGETIC

DESIGUALDAD


El 93% de personas encuestadas declara tener celular, 42% computadoras, 10% internet fijo (3% rurales, 6% poblaciones intermedias y 17% ciudades capitales). Las brechas de acceso a tecnologías y un uso pleno de la banda ancha como un recurso de inclusión digital son aún excluyentes y un "privilegio" para algo más del 10% de la población.

Hasta ahora, la premisa ha sido más acceso (67,5% población “internauta”) sobre todo por el mercado, aunque la “calidad” va para unos pocos. El 92% de usuarios móvil está en prepago y 71% gastó menos de 1500 Bs en el equipo y 80% consume menos de 55 Mb por día.

Esta última relación demuestra la precariedad y "consumo al día" de una gran mayoría de la denominada población internauta.

Según el lente con el que se mire, las brechas pueden ser enormes, incluida la brecha generacional. Hay factores estructurales de desigualdad socioeconómica persistente y también brechas digitales (42% de quienes NO son internautas declara no saber cómo usarlo u otros que no tiene acceso, servicio o costos, menos de 10%), mientras que el 64% del nivel socioeconómico bajo extremo no es internauta.

Un dato contundente de la encuesta: 93% de internautas habla castellano, en un país con la mitad de población indígena-originaria, la situación de exclusión digital a los pueblos indígenas está claro.

La inclusión digital no se logrará con la enorme desigualdad digital persistente y no abordada por el gobierno en estos años. La inclusión digital implica acceso, alfabetización digital (1 de 4 internautas no responde preguntas sobre velocidad contratada, sistema operativo, etc., 50% no sabe qué sistema operativo usa en su celular, etc.), focalizarse en quienes están fuera, o quienes tienen un “consumo free basics” empoderamiento de la sociedad civil, transparencia y rendición de cuentas públicas, etc.

foto: AGETIC

EJERCICIO de CIUDADANÍA y CONSUMO INFORMACIÓN



26 de mayo de 2017

Dónde estamos en tecnologías, medios y comunicación en Bolivia


FOTO: Esta casa no hotel
¿Dónde estamos en Bolivia en el uso, acceso y apropiación de tecnologías, medios y comunicación? ¿Qué ha cambiado y qué no? ¿Las redes sociales han modificado el ecosistema tradicional de medios masivos? 

El programa dominical "Esta casa no es hotel" me invitó a un panel para analizar la situación de las tecnologías de la información y la comunicación (TICs), los medios y la comunicación en Bolivia y otros temas de tecnologías y comunicación en la actualidad.

Un insumo -o pretexto- para la discusión fue la publicación de los primeros resultados de la Encuesta nacional de opinión sobre tecnologías de información y comunicación a cargo de la AGETIC, que una vez se libere permitirá hacer análisis más enriquecidos de las TIC y la sociedad en el país -dada la dejadez estadística y desplazamiento del tema por parte del INE.

FOTO: Esta casa no hotel
Pocas veces se da un espacio para discutir sobre software libre, sobre acceso a Internet, distintos usos, convergencia y divergencia tecnológico-comunicacional, los medios masivos y su posición/perspectiva en la era de Internet y algunos otros temas más.  

Aquí el programa completo:


apuntes

4 de diciembre de 2016

Cómo tener menos burocracia, más acción ciudadana, mejor ciudad


El "boom" de la construcción en La Paz no ha estado acompañado de políticas ni prácticas -quizá sí de normas incumplidas- que la ordenen y respeten el espacio público. Las obras no cumplen con normas de seguridad con sus trabajadores, pero tampoco con la seguridad de transeúntes, horarios de carga y descarga y otras importantes.

Cerca de donde vivo se está construyendo el nuevo edificio de la Administradora de Tarjetas de Crédito, institución que seguramente le ha ido muy bien con el crecimiento de la economía y el consumo. Como en la mayoría de las obras, quienes están a cargo "toman por defecto" la acera, la calzada y toda el área pública posible para cargar, descargar y depositar materiales, equipos o lo que sea.

Como no encontré un mecanismo de denuncia sin pasar por burocracia u oficinas hice este tuit etiquetando a periodistas, medios y autoridades municipales:

En las horas siguientes tuve respuesta de la directora de comunicación del municipio paceño pidiendo ubicación de exacta. Al día siguiente mandaron este tuit (etiquetando a las mismas personas que yo):
De inmediato vi un par de tuits más con comentarios pidiendo que las autoridades municipales hagan lo mismo con otras construcciones en la ciudad. Algo justo y necesario, sin duda.

Así que además de proponerme hacerle seguimiento a esa notificación y que mis hijos puedan al menos transitar por la acera sin correr peligro, pienso que la ciudad podría avanzar apoyándose en la acción conjunta de ciudadanos y autoridades, sin burocracia y con apoyo de la tecnología.

Un  ejemplo germinal y exitoso viene de la ciudad de Boston, en EE.UU. Lanzaron una aplicación llamada BOS:311 con la cual cualquier ciudadano o visitante de la ciudad podía enviar un reporte de mal estado de calles, daño al ornamento público, o cualquier necesidad que no sea una emergencia. Esta app ahora está activa en muchas otras ciudades.

Como a Boston le fue tan bien, ganó la ciudad y la gente, decidieron seguir impulsando aplicaciones que se conecten con la ciudadanía y sus necesidades (aquí la lista de apps de la ciudad de Boston).

Pero no hay que irse hasta EE.UU. para encontrar más ejemplos. El BID ya ha comentado sobre el uso de herramientas digitales con valor cívico en la región.

En http://mejoramosjuntos.org/ hay una serie de opciones para denunciar, reportar y proponer mejorasApps4citizens (apps para ciudadanos) es una iniciativa que reúne muchas experiencias y aplicaciones, muchas de las cuales son descargables y adaptables -de código abierto- y gratuitas, como también hay repositorios de apps cívicas como Civic Commons o Stack Cívico.

Hay más, los capos de Ciudadano Inteligente tienen una iniciativa llamada "barrios en acción" (http://barriosenaccion.cl/) a través de la cual la gente puede reportar cualquier problema en su zona.
Apps hay. Capacidad de crear, adaptar y poner en marcha la tecnología también (en Hack Lab en La Paz, el Tech Hub, colectivos de Software libre y desarrolladores podría darle todo un impulso y calidad). Lo importante es la voluntad política de impulsar estas aplicaciones y prácticas que den cuenta y respondan a las denuncias. 

¿Cómo se financia? Con las propias multas y sanciones a quienes incumplen.

Menos burocracia, más acción de ciudadanos y autoridades, mejor ciudad. ¿Se animan?

21 de febrero de 2014

Las redes de protesta



De Ucrania a Venezuela ahora. De Oriente Medio a Islandia o de Tailandia a Estados Unidos antes. Se vienen sucediendo movilizaciones masivas que cuestionan regímenes, sean estos autoritarios o democráticos, aunque la tónica parece ser la confrontación a sistemas político-económicos que reproducen las brechas, las desigualdades y son incapaces de superar diversas crisis.

"Redes de esperanza e indignación" (Alianza Editorial, 2012) del teórico español Manuel Castells, es según el propio autor una publicación apresurada por las circunstancias.

La versión en inglés publicada como Networks of outrage and hope (Polity, 2012) fue la que me acompañó de Letonia a Bolivia. El texto indaga sobre los hechos y reflexiona los procesos de protestas y movilizaciones sociales en Egipto, Túnez, Islandia, España y EE.UU. durante 2011.

Castells ofrece dos horizontes de análisis entrelazados y a veces yuxtapuestos: las transformaciones en la gestación de los movimientos sociales contemporáneos y la articulación de las protestas a partir de nuevas formas de comunicación.

La dignidad es uno de los factores centrales que articula la movilización, mientras la convocatoria es masiva, ciudadana, espontánea. Esta espontaneidad se logra a partir de redes sociales preexistentes y de la construcción de nuevas a partir de internet.
Plaza Tharir en el Cairo, Egipto (CC) por Ron Rothbart

Al respecto, encuentro una reflexión crucial del texto (pp. 45) que me permito traducir:

[...] en ambos casos (Túnez e Islandia), los movimientos pasaron del ciber-espacio al espacio urbano con la ocupación de míticas plazas públicas como apoyo material para los debates y protestas, desde corear consignas en tunesino hasta tamborear ollas en Reykjavik.

En la misma línea, refiriéndose a la revolución egipcia, Castells afirma (pp. 59):

Sin embargo, la formación social fundamental del movimiento fue la ocupación del espacio público. El resto de los procesos de formación de redes fueron formas de converger en la liberación del territorio que se escapa de la autoridad del Estado y experimenta formas de auto-administración y solidaridad.

Hay otro elemento central, quizás el más potente, las protestas toman un espacio físico, se hacen "reales" en la toma física, en la ocupación, de un lugar público.


La relación entre medios masivos tradicionales y medios alternativos permite la amplificación y sostenibilidad de la noticia en la opinión pública por mayor tiempo. No se trata de dos entes o espacios distintos, sino más bien integrados, complementarios, interactuantes e incluso entrelazados, cuyo rol es igualmente importante.

Casi como otorgando la posibilidad de una conclusión convergente en estos tres aspectos, Castells sintetiza (pp. 60) en el caso egipcio:

La conexión entre los social media de Internet, las redes y relaciones sociales de la gente y los medios tradicionales de comunicación fue posible debido a la existencia de un territorio ocupado que ancló el nuevo espacio público en la interacción dinámica entre el ciberespacio y el espacio urbano.

The break (CC) por StreetWrk
Hay tres elementos cruciales que Castells aborda como la nueva forma de articulación de los movimientos sociales en la Sociedad Red: 1. El flujo masivo de comunicación más allá de los medios tradicionales; 2. la toma física de un lugar en la ciudad, espacio público como centro de lucha, visibilización, debate y construcción de narrativa común, allí donde uno puede ir y sumarse a la causa; y 3. el debate colectivo presencial y virtual de nuevos roles de la sociedad civil interpelando al Estado.

Este es uno de los libros más "breves" que ha escrito Castells, menos de 200 páginas sin apéndices y notas, altamente recomendable.
Sobre el texto, comparto más abajo dos vídeos a cargo del mismo autor que añaden una serie de observaciones que merecen esucharse. El primero es una presentación del libro [en inglés], material publicado por la RSA británica.



El segundo vídeo es una clase magistral de Manuel Castells en la Universidad UNIVA de Guadalajara (México) donde en más de dos horas se aborda el tema de los movimientos sociales en el mundo y algunas características relativas al contexto mexicano (gracias a Eliana Quiroz quien compartió este vídeo en Facebook).


11 de noviembre de 2013

Criterios para la plataforma de información de #LaPazBus


El transporte en La Paz y El Alto son temas críticos que han tardado demasiado en ser abordados. La acelerada urbanidad en el país no estuvo, ni de cerca, acompañada de planificación. Los servicios públicos como el transporte masivo quedaron sometidos al más cruel engaño de transportistas que [aún] nos llevan bajo un contrato privado bajo pésimas condiciones.

La Paz Bus es quizá el primer paso serio para comenzar a ordenar nuestra ciudad, lo qu muchos paceños anhelamos y apoyamos. El éxito depende, entre varios factores, que el servicio sea útil, seguro, puntual y la información accesible para la población.

Este post sugiere algunas ideas sobre este último punto: acceso y uso de la información para el transporte público. Quizá de manera colectiva podamos aportar con ideas, recursos técnicos, ejemplos y software de código abierto que nos permita tener un sistema de transporte e información adecuado y efectivo.

El gobierno municipal de La Paz ha lanzado una interesante estrategia mediática y de información sobre el servicio, que se canaliza a través de medios tradicionales, la web y también en puntos de información a la ciudadanía. 



Las y los paceños se van a comenzar a preguntarse, casi de inmediato, dónde tomar el bus, cómo organizar su mejor ruta, los tiempos de demora y otras tantas interrogantes naturales de haber pasado varias generaciones sin un sistema público de transporte en la ciudad.

Esta información seguramente estará en las paradas, en folletos y afiches. Sin embargo el medio más útil para planificar un viaje urbano es una plataforma en Internet. Ya lanzó el GAMLP una app para celulares con las tarifas de radio taxi, por lo que deberíamos esperar también tengamos un recurso web para La Paz Bus.

A continuación sugiero algunos parámetros según mi experiencia en las ciudades en las que he vivido en los últimos años y usado sus plataformas de información de transporte público:

25 de marzo de 2011

la hora del planeta, para qué?


No tengo nada en contra de la hora del planeta, de hecho, he participado de ella tres veces (vean este post del 2008) cuando vivía en Inglaterra. Entiendo claramente que el sentido estratégico de la campaña es crear conciencia global y ciudadana sobre el uso indiscriminado de recursos naturales en desmedro del equilibrio medioambiental. 

Hasta ahí todo bien.

18 de marzo de 2011

Debatiendo para una Comunicación con Derechos


Las tecnologías de la información y la comunicación son un derecho humano universal y fundamental. Este argumento se sustenta, entre otros, desde la perspectiva que la vida de todos los seres humanos en tiempos actuales está directamente relacionada día a día al acceso a la información y medios/mecanismos para expresarse.

Muchos países han trabajado legislaciones sobre el tema, considerando que las tecnologías de la información y la comunicación han trascendido los medios tradicionales (telégrafo, teléfono fijo, radio, televisión, etc) y se han incorporado nuevas tecnologías (televisión por cable, ahora televisión digital, internet, la Web 2.O, etc) donde las y los ciudadanos están cambiando día a día las formas de trasladar datos, informar, intercambiar, compartir y reproducir información.

El horizonte que muchos teóricos visualizan, o sueñan, es el de la sociedad de la información.