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13 de septiembre de 2016

Cómo avanzar en la gestión colaborativa rumbo a la cultura libre en las ONG | #GCultural2016


Llego al 1er Congreso online de Gestión Cultural 2016 de manera silenciosa, sin conocer a casi nadie (salvo al activo y polifacético Daniel Cotillas, que no es poca cosa) y sin que importe cuanta notoriedad cobre esta colaboración.

La posibilidad de sumarse desde casa, sin viajar, escribiendo de noche, sin desatender las horas de cuidado de dos pequeños niños que intento compartir con mi pareja y quizá con la opción que estas ideas le lleguen a más gente ahora a través de la discusión #GCultural2016  en redes sociales y en el futuro por canales libres (de ahí que siga creyendo en el blog como un espacio de importancia, de libertad y crecimiento) me pareció una idea más que atractiva. Así que aquí voy.

Como no soy experto ni vivo conectado de manera cotidiana a la gestión cultural, pensé relevante compartir una reflexión (quizá relevante para la Mesa 1: Gestión cultural para la producción de cultura libre; dirá la organización) desde un ángulo más cercano a lo mío: cómo avanzar en la gestión colaborativa rumbo la cultura libre en las organizaciones no gubernamentales (ONG)


Intentemos evitar el debate sobre las ONG y su relevancia política, aporte social o pertinencia cultural en la actualidad. No es el espacio. Sí me interesa discutir las posibilidades de adoptar prácticas, recursos y productos/resultados colaborativos que aporten hacia una cultura libre, que permitan recuperar un rumbo de vanguardia y conexión social.


21 de octubre de 2008

Dialogando

Tomo ventaja del uso horario para comentar -cortito- lo que seguramente será un tema de amplia discusión en las siguientes horas y días: el resultado del diálogo en la política boliviana. (vean algunos links de unos y otros, por así decirlo.)
Que capos!
Finalmente pudieron sentarse, renunciar a sus caprichos -on intereses- y negociar.
Fiesta democrática, triunfa el diálogo.
El parlamento recupera su esencia y proyecta una luz de esperanza.
Evo para rato pero no para siempre.
Los muertos no se olvidan, viva la democracia.
Se me ocurren más y más titulares -o clichés- para describir desde la distancia el fresquito ambiente político nacional que sin duda ofrece una alternativa a la tensión y la escalante violencia.
Hay dos temas que me preocupan: Primero, la imparcialidad del ente electoral y la libertad de expresión/información de cara al referéndum dirimitorio y las elecciones generales. Segundo, la capacidad de operativizar el marco constitucional sobre la temática tierra.
En ambos casos pienso que el gobierno tiene la urgencia de trabajar y avanzar con las organizaciones socio/políticas que en gran parte lo sostienen -entiéndase 'movimientos sociales'- así como con otros entes sociales, profesionales y organismos de cooperación internacional con capacidad técnica y logística en la materia respectiva.
Good luck Evo, the peacemaker.
Los dejo con una de las obras de mi estimado Emi Longo.