Mostrando las entradas con la etiqueta experiencias. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta experiencias. Mostrar todas las entradas

27 de marzo de 2020

Diario de cuarentena | día 6 - música de cuarentena 🎶


La cuarentena total nos está removiendo muchas bases preconcebidas de cómo nos comportamos, lo que hacemos, lo que consumimos y aspiramos.

Tengo niños pequeños y cuando no estoy de viaje -que es relativamente frecuente- llevo una vida más bien rutinaria y "estática" en casa y la familia. En breve, "de año en cuando" voy a un concierto, tocada o show musical.

Esta cuarentena total nos está ofreciendo la ocasión de shows de artistas de todo el mundo. Dicen que el concierto de Fito Paez estuvo genial y seguro habrá una larga lista. Hoy quería compartir 2 conciertos de artistas bolivianos.

¡Actualizo!

El Deber en una nota anuncia el concierto de Willy Claure -que ya pasó al momento de esta actualización pero se puede ver en YouTube- y de más artistas bolivianos para la noche.

Me gustó la espontaneidad, la entrega y buena onda de gente que está entregando su talento para darnos un momento agradable en medio del encierro. Me gustó también la iniciativa de seguir a canales de artistas bolivianos en YouTube, a ver si llegan a unos cuantos miles y logran monetizar un poco de lo que entregan por ese canal.

Me gustó escuchar a Mayra Gonzales. Piano y voz de lujo de esta joven artista nacional:


El jueves, el Grillo Villegas dio un concierto simpático. Me gustó el ambiente, espontáneo, casero, retro...


¿Algún concierto que quieras compartir? Comenta abajo 👇



26 de marzo de 2020

Diario de cuarentena | día 5 - las compras ▶️📹


Día 5 de este diario de cuarentena. Da para largo, así que habilité un página en el blog para ir haciendo el archivo cronológico.

Hoy entraron en vigor las nuevas medidas de restricción de movimiento por la cuarentena total. La terminación de mi carnet de identidad me permitía salir a hacer las compras. Aquí les comparto un resumen de 3 minutos y algo con la experiencia y algunas sugerencias para cuando les toque: 


Algo que no menciono en el vídeo:
  • Buena idea llevarse esos burritos jaladores (o como se llamen), cargar bolsas es una vaina.
  • No hay barbijos, díganme dónde los compraron...
  • Me da rabia ver cómo todavía hay gente que lleva barbijos de pañuelos en el cuello [▶️ Uso correcto de barbijo]

25 de marzo de 2020

Diario de cuarentena | día 4 - datos y desinformación


En Bolivia se acaban de anunciar nuevas medidas por la pandemia, más drásticas aún que las ya impuestas, la paralización del país es inminente y las consecuencias apenas imaginables. 

Mientras escribo estas líneas, Italia es el país más afectado en muertes y muy probablemente lo será en casos también en un par de días. Pero lo de EE.UU. es impresionante, la curva de crecimiento de casos es vertiginosa (el centro de datos que sigo es de la Johns Hopkins University). 

En América Latina, la situación más preocupante es la de Ecuador, pero todos los países muestran tendencias críticas. Claro, aunque hay un par de Gobiernos que se lo toman con una parsimonia y desidia que alarma (le sugiero leer a Diego Fonseca en el NYTimes).

La Unisabana colombiana hace un monitoreo visual muy ilustrativo y que ayuda a la comprensión de datos para su país, pero también para la región, vean: https://www.unisabanamedios.com/coronavirus.

Este es el gráfico más sugerente para la región:


Bolivia no está en la estadística, pero vean que buena parte de los países de América Latina actuaron antes que España e Italia, aunque las medidas son insuficientes y parciales en varios países. El problema es que el crecimiento vertiginoso de casos -y la baja detección- muestra que en la región los "miles de casos" serán cuestión de días.

Con este recorrido de datos, quería apuntar algunas prácticas de datos e información. Ya sé, seguro que recibes buenas ideas, recetas caseras y una buena batería de bromas y recetas en tus grupos de WhatsApp, pero también circula un vendaval de desinformación, en algunos casos muy peligrosa, como esta reportada por el director de la Fundación Tierra.

¿Qué se puede hacer?


Mira, eso de dar "consejos" es incómodo, así que comparto algunas prácticas que sigo para intentar reducir el consumo excesivo de información y de paso "blindarme" lo más  posible de la desinformación.
  • Leo titulares y de 5 medios en Bolivia 
  • Sigo en Twitter a periodistas que confío por su rigor, seriedad y compromiso periodístico. Muchas veces confío en sus redes, pero a cualquiera se le escapa el tiro, así que contrasto. 
  • No me informo por Facebook
  • Escucho la radio, no tengo televisión
  • Sigo y leo a medios internacionales como la BBC, NYTimes, Guardian, AJ+ 
  • Diferencio la opinión del dato y la noticia
  • Escucho 2 podcasts de noticias en inglés: de la BBC y Daily del NYTimes, y algunos más de historias, discusiones científicas y opinión con rigor (de eso hablaré en otro post).
  • Tengo suscripción a algunos medios de profundidad y opinión, menos noticia al día y más digerida (cito algunos, Nueva Sociedad, The correspondent, The Intercept, Vox en YouTube, 

La OMS ha lanzado una interesante estrategia de información vía canales digitales, no estoy muy conectado salvo por su cuenta automatizada en WhatsApp, pero de eso también hablaré en otro post.

24 de marzo de 2020

Diario de cuarentena | Día 3 - detox informacional al sol


Los proyectos laborales, reuniones y revisión documental ha hecho de este día 3 uno que ni se siente la cuarentena, incluso más que el día 2. Las pausas han sido para tareas de la casa, comidas o breves rondas de juegos con los niños. 

La gente sigue compartiendo consejos de higiene, historias, vídeos graciosos y algunos datos. Muchos mitos aún e incertidumbre, o demanda de certezas que nadie tiene.

Mientras, por lo comentado al principio, tuve casi nula interacción informacional. No sé cuántos casos van en el país ni arrestos por incumplir la cuarentena total (ojalá testearan más de lo que arrestan), algo escuché de pasada de la suspensión de las Olimpiadas y no mucho más. Salvo este sugerente graffiti:


Ayuda a llevar esta cuarentena que se tenga un día así, pesadamente normal, para pensar lo menos posible en la cuarentena. 

Eso sí, al atardecer, salí con los niños a tomar el sol a la terraza, había algunos vecinos en lo mismo, todos guardando distancias. Esa acción tan extraña en La Paz, que casi repudiamos por naturaleza, es un acto necesario, abrir una ventana, sentarse en un patio, balcón o mejor, quienes pueden, jardín, y tomarse un poco de sol y aire fresco.

23 de marzo de 2020

Diario de cuarentena | Día 2 - un lunes normal


Lunes otra vez, sobre la ciudad...

El día 2 de la cuarentena total transcurrió como un lunes "normal" de trabajo: Levantarse a la misma hora, desayuno, niños, actualización de datos, revisión de medios, café y a laburar. Aplicamos una variante en la ruta del paseo matinal por el edificio -todo es con afán exploratorio y el resto del día siguió entre el trabajo, las tareas de la casa y una ya frecuente sesión de baile antes de la cena.

La conversación y reacción a lo compartido en el día 1 fue quizá la nota más interesante. En Twitter hubo una sugerente aceptación de las ideas, mientras que en Facebook tuve mucha más discusión, más reacciones diversas, incluso contrarias a mis argumentos. 


Suelo usar muy poco Facebook. Las cámaras de eco generalmente se imponen a contenidos aleatorios, aunque en este caso -intuyo que porque una docena de personas de distintos contextos y posiciones compartió mi post y como 50 interactuaron, se distribuyó de manera más abierta. 

Dejando de lado el aburrido tecnicismo, la síntesis del día es que fue un día normal, la nota excepcional estuvo en las reacción digital a este mismo proyecto, lo cual refuerza la normalización del encierro, de vida normal en cuarentena. Veamos hasta dónde llega.



22 de marzo de 2020

Diario de #cuarentenaTotal | Día 1


Llevé 8 días en distanciamiento social: trabajando desde casa, saliendo lo mínimo indispensable, quizá una vez al día a tareas puntuales y manteniendo la distancia y cuidados recomendados por autoridades sanitarias.

Desde hacía días, estaba claro que la medida de cuarentena total era inevitable. Desde ayer en la noche oficialmente en Bolivia se la vive. Según la disposición, nadie sale salvo a tareas imprescindibles y compras esenciales entre las 7 am y las 12 pm, en teoría.

¿Qué significa modificar el ritmo de vida de esta manera? En esta serie de post -espero que diaria y no solo en texto- me propongo narrar cómo lo vivo, cómo leo la realidad y qué discusiones emergen. 

He ido pensando en el formato y espero que sea algo directo, coloquial y espontáneo. Intentaré editar lo menos posible y además combinar con vídeos, audios e imágenes.

Día 1 - ¿cómo hacer para que la gente se quede en su casa?


Como ya comenté, llevamos varios días en aislamiento social, pero hoy fue el primer día que no cruzamos la puerta del edificio. Las compras y las rutinas de la casa ya están resueltas hace días, hoy arrancamos con una nueva: el ejercicio diario dentro del edificio: salí con mis 2 hijos a "explorar" el edificio por la mañana, sin cruzarse con nadie, a descubrir rincones, subir y bajar por las escaleras, buscar caminos y tomar un poco de sol en la terraza. 

Además de las horas de trabajo diario virtual, la atención a los niños y las tareas compartidas de la casa, se me ocurrieron también algunos "desafíos personales cuarentena" para esas pocas horas restantes. Distribuir el tiempo en algunas lecturas pendientes y nuevas (hay una buena cantidad de libros gratis, como esta de Editorial El cuervo), cómo mantener el mínimo de ejercicio físico y distancia de las redes sociales, las noticias, etc. Y bueno, ahora este diario.

El tema que estuve "observando" a través de las pantallas, pero también de la ventana, es cómo se acata la cuarentena, desde el privilegio de saber que podemos afrontarlo sin inseguridades inmediatas.

Convengamos, la cuarentena es una medida tanto necesaria como injusta: los datos y las condiciones de respuesta al COVID-19 exigen aislamiento real y contundente, el virus se podría estar esparciendo a velocidad incontrolable, pero también es cierto, miles de familias dependen del trabajo del día, de salir a las calles.

Así se vivía el primer día de "cuarentena total", esta misma mañana, en la Feria 16 de Julio de El Alto:


Un reportaje apenas subido hace unas horas por el colectivo curva refleja cómo lo vive y qué piensa las personas de El Alto. Se los recomiendo: 


Hay verdades y mitos en igualdad de proporción. Es evidente que una gran cantidad de gente depende del trabajo y el comercio diario -de venderse entre sí-, mientras hay mitos como mantenerse comiendo chuño o papalisa te blindan de un virus. 

Algunos medios buscan la noticia roja, el conflicto, alientan la confrontación y las aparentes distancias culturales, buscan instalar el relato de "¿por qué esta gente no entiende que debe quedarse en su casa?"

Vamos, la gente ni es "salvaje", ni es tonta. Pienso que la gente más pobre del país ve el problema del coronavirus aún distante, no palpa el peligro, está "acostumbrada" a sobrevivir al día y no tiene ni incentivos ni miedos "palpables" para alejarse. Las clases medias también se han comportado de "manera irracional": atiborrando supermercados, exigiendo a las personas de su servicio doméstico ir a sus casas, no pagar por servicio no trabajado, etc.

Pienso que hay algunas medidas urgentes y necesarias:

La gente tiene que sentir menos necesidad de salir a la calle. Distribuir comida por familias en sus casas, diferir pagos de créditos (capital e intereses, no sea hagan los vivos), suspender pago de servicios, adelantar el bono por niño/a, etc. Hay que rascar la lata y gastar lo que hay ahora.

El sector privado, sobre todo de la industria cárnica, alimenticia y de productos básicos e higiene debe entrar en el asunto. Buscar medidas a largo plazo -negociación de impuestos sobre utilidades, por ejemplo- para colaborar con esta distribución masiva de alimentos y productos.

El Gobierno hace poco o nada por comunicar en el relato, los canales y el entorno natural de las distintas culturas e identidades del país. No basta con mensajes por Entel o la televisión. Deberían abordar estos mitos y creencias -como el de la alimentación- de manera seria y responsable, hablarle a la gente, incentivar que se quede en casa, desmontar el argumento de la urgencia por salir a "traer el pan del día".

Es una cuestión de salud pública, de vida. El coronavirus podría estar mucho más esparcido de lo que imaginamos y donde menos quisiéramos.

24 de agosto de 2010

De los libreros su feria

El sábado fue el primer intento de visita a la 15ta Feria de Libro de La Paz. Estaba muy lleno y las multitudes me agobian, así que desistí. Hoy martes decidí que sería el día. Descubrí que el ingreso era libre (buena iniciativa) pero la verdad que la mayoría de los 'visitantes' eran estudiantes tratando de recolectar afiches, material promocional, folletos y demás basura que quién sabe qué es lo que harán con ella.
En fin, hacía cuatro años que no asistía al evento y tenía bastantes ganas de reencontrarme con un espacio crucial, pienso yo, para la reinvención de la identidad paceña.
Me pareció interesante que se hayan consolidado espacios de promoción e incentivo a la lectura, sobre todo para niños, pero qué hay de los adultos? Acaso todos los adultos somos lectores al menos regulares? 
 Me pareció ver consistente volumen de producción nacional, sobre todo de investigaciones en ciencias sociales, pero hay varios espacios que no tienen mucho que mostrar, por ser condescendientes. Sobre la producción internacional, insuficiente, increíblemente desprovista de autores 'muy vendidos' por ponerlo en  términos comerciales, además de lo poco interesante recontra caro.
No como experto sino como ciudadano de esta urbe deseoso de comprarse un par de libros puedo afirmar, así a quemarropa, que feria del libro no es. Mi padre la definió como 'feria de libreros', pero yo además agregaría 'muestrario de bienes invendibles'.
Mi experiencia hoy fue comprar dos textitos sobre una pregunta que estoy intentando abordar (qué es eso de "vivir bien") y salir frustrado al enterarme que 'Critica a la Razón Cínica' de Soterdijk, un libro de edición blanda de filosofía (léase bien, filosofía), cuesta 500 bs. más del 70% de lo que gano en un mes por una cátedra. Absurdo.
Espero darme una 'revancha' el fin de semana, pero queda claro que las únicas grandes sorpresas serán los precios.

23 de julio de 2010

Desde la niebla

Fui a caminar entre la niebla (en realidad ante todo sentí la necesidad de escaparme de la vorágine paceña). El plan era un fin de semana de calor en los bosques húmedos andinos, también conocidos como Yungas, pero la tormenta y la ola fría que azotó a la subregión descartó toda posibilidad de verano en invierno, para colmar el entorno de una  fría y mística niebla. 

Allí, desprovisto de toda posibilidad de conectarme, literalmente, con el mundo. Escribí estas líneas en esa libreta que contiene desde números de teléfono hasta notas para la clase que dicto en la universidad.

Atardecer en la Comunidad Chaco, muy cerca de Yanacachi en los Yungas paceños.
Ha llovido todo el día y la humedad se impone vestida de blanca neblina sobre El Castillo.
El olor a leña quemándose para preparar la cena mientras la copiosa lluvia sigue cayendo incesante y me recuerda a esas solitarias caminatas en los "woods" ingleses.
Al salir de una tienda, donde compré una coca-cola sin más pretexto que tratar de buscar conversar con algún lugareño, Eusebio me cuenta debajo de un cobertizo que la comunidad vive del cultivo de flores, básicamente Lilias, Hortensias y Lirios. 
"La coca se siembra más allá" comenta, sin que siquiera se lo haya preguntado, aunque el lugareño de aspecto cuarentón me complementa que "no les interesa cambiarse a la coca".
Como muchas comunidades de estos lares, Chaco me deja la impresión de que la vida corre a la vera del camino. El caserío no parece muy dispuesto al desarrollo, el equilibrio y el diálogo no parecen ni prácticas evidentes ni mucho menos importantes.
Vuelvo al Castillo bajo la lluvia, ejercicio espiritual que a mi, en lo muy personal, no me incomoda para nada, por el contrario, me estimula muchísimo. 
He tomado unas cuantas fotos. La lluvia ha regado mi espíritu con la humedad que necesitaba. el bosque no llora, me habla con gotas de vida.



6 de marzo de 2010

Con el corazón (y la reflexión) en Chile

Hace algunos días le escribí a un entrañable amigo chileno que sólo me cabe en el plano de la imaginación el terrible espanto de lo vivido por ellos durante el terremoto así como la angustia de los subsiguientes días de destrucción, escasez, incertidumbre y frustración.

He quedado muy conmovido con la magnitud de la catástrofe y he seguido durante toda la semana la cobertura informativa con tristeza. No escribí al respecto ya que encontré una cobertura bloguera muy rápida y buena. Sentí además que no aportaría más que al innecesario comentario.

Y es que en Chile viví casi un año como voluntario de Opción Latinoamérica, aprendí y crecí mucho, trabajé con gente muy bacán -como dicen ellos- hice grandes amigos y conocí maravillosos lugares, entre ellos, Concepción hoy terriblemente golpeado y Caleta Tumbes, casi destruida.

Años después también participé como voluntario de 'Un Techo Para Chile' en la construcción de viviendas de emergencia en los cerros de Valparaíso, experiencia de la cual aun tengo fuertes discrepancias pero reconozco su gran capacidad de movilización y acción.

Hay fuertes controversias sobre las condiciones de construcciones nuevas que supuestamente deberían cumplir normas de seguridad antisísmica, hay fuertes críticas a la desinformación al tsunami (sugiero por ejemplo ver las curvas políticas) e incluso se critica la posición inicial gubernamental de autosuficiencia. No creo tener autoridad ni la información para opinar al respecto.

También se organizó en tiempo record (cuatro días) el evento 'Chile ayuda a Chile'. Con un despliegue mediático impresionante articularon todos los medios disponibles para difundir un evento de 27 horas continuas que logró recaudar alrededor de 59 millones de dólares en donaciones, además de múltiples donaciones en maquinaria, alimentos, vituallas, enceres y muchos otros artículos (ver nota de prensa aquí).

Este evento lo he seguido con bastante atención a través del cable y, muy al margen de lo recaudado, me quedan estas sensaciones:
  • Sin importar el monto, queda claro que no hay forma de recuperar las vidas perdidas. La suma recaudada es mínima respecto a lo estimado para la reconstrucción (algo así como 30 mil millones de dólares). Por lo tanto, las obras de iniciadas por 'Un Techo para Chile' serán paliativos transitorios y no definitivas soluciones (ese fue siempre mi conflicto). Sin embargo, dadas las condiciones de los más afectados, un techo, aunque precario, es sumamente necesario. Seguramente la reconstrucción de infraestructura básica tomará meses.
  • La gran catástrofe ha servido con gran catalizador de un discurso de cohesión nacional que ha reconstruido brillantemente la chilenidad a partir de un símbolo: su bandera. Esto tiene enormes efectos políticos para ambos, quienes se van (ya muy pronto) y quienes llegan. El capital político acumulado por ambos permite enfrentar el recambio del liderazgo político en Chile de manera no pensada antes del terremoto.
  • Este fenómeno ha sido impulsado básicamente por los medios de comunicación. Su posicionamiento y acumulación de capital social, por lo tanto, va a estar enormemente consolidado en el mediano plazo.
  • El reto (o la pregunta) es sí la solidaridad se reconstruye (valga la coincidencia semántica) como un complejo 'objeto' hegemónico basado en algo así como la 'monetización emocional' o se basa en la recomposición de relaciones colectivas algo que, en una sociedad cada vez más individualista, sería una notoria transformación.
En suma, rescato la capacidad de movilización mediática, ciertamente impresionante. Me sorprende la rápida construcción discursiva, tan rápida que parece espontánea (disculpen la incredulidad). No me sorprende la politización simbólica de dicho acto de 'solidaridad' (o que piensan al ver a Presidenta y Electo en afectuoso abrazo final, bandera en mano?!) y espero que el término anglosajón 'accountability' sea aplicado retroactiva y prospectivamente, en especial considerando que se pudo salvar vidas y que la vida justa y digna es una obligación estatal.

Con todo, me reconforta ver a un Chile golpeado unirse y levantarse de entre los escombros. Un país al cual, entenderán, le tengo especial afecto.

Me quedo con la imagen de AP que colgué desde apuntes autistas en facebook, fue tomada por Roberto Candia en Pelluhue:


16 de febrero de 2010

desde Asunción...



Han pasado ya 29 hrs desde que partí de Londres y estoy ahora en las cálidas tierras guaraníes, en Asunción. Lo más pesado del viaje, irónicamente, son los largos lapsos de espera y lo impersonal de los aeropuertos más que el viaje en sí. Intuyo que esto es ya sabido por muchos y no intento traspasar mi agotamiento a ustedes. Por el contrario, me pareció sugerente compartir las primeras experiencias simultáneamente contradictorias y satisfactorias ‘del retorno a casa’.


Estuve casi 9 horas, en Sao Paulo que no han sido nada agradables. Mientras deambulada de área en área, como hubiera dicho mi abuela: ‘caminando como gallina sin huato’, me topé con un par de pasajeros ingleses que se colgaron a la misma pantalla que yo en la que pasaban algunas imágenes del carnaval de Fortaleza. Sorprendidos, me comentaron el precio de 15$us por un paquete de papas fritas que lo describieron como el ‘equivalente a las pringles’. Yo les respondí que comí el sandwich más feo que recuerde con una lata de gaseosa de guaraná por nueve euros. Londinenses quejándose, nada nuevo, pero sorprendidos por el precio, eso si es raro, eso si es carisimo!


En fin, supongo que la experiencia sirve para sugerirles comer bien o llevarse algo consistente si es en el futuro son ‘forzados’ a una larga espera en Sao Paulo.


Por el contrario, al recordar mi primera visita a Paraguay en 2007, no pude quitarme de la cabeza el sabor de la chipa, una culinaria delicia paraguaya. Al bajar del avión, me caminé por las 5 o seis tiendas que componen el ‘duity free’ pero tuve el éxito esperado. Una amable senora de nombre Martina, atendió mi humildo pedido de dos bolsitas de ‘chipitas’, llamó a su contacto quién atendió el pedido en 5 minutos, 4 euros mediante.


Si hablamos exclusivamente del precio, es posible que esta última compra esté nuevamente sobrevaluada. El asunto es que todo cambia con el entorno, con las condiciones de la transacción, todo cambia con la buena voluntad, el ‘favorsito’ y la sonrisa. Es más, mientras esperábamos el encarguito, intercambiamos comentarios sobre el tereré, difundida manera de tomar la yerba maté en Paraguay. Ella me mostró, contrariamente a lo que yo había visto antes, su termo y poro con yerba amarga para tomarse caliente, según ella, al estilo de los ‘antiguos’ (sonrisas :o).

Aquí estoy, cansado pero contento y bien atendido, en la sala internacional del Aeropuerto en Asunción (bueno completamente solo, se siente rarísimo), tomándome un cafesito pagado con 1 dólar y dos reales juntos (conexión wi-fi incluída), todo gracias a la voluntad del mesero que aceptó la ‘juntucha’ de monedas. Claramente la simultaneidad se ha hecho manifiesta, habrá que disfrutarla!

30 de julio de 2009

bibliotecas, información y acceso

Durante el fin de semana trabajé en varias bibliotecas. Como tengo la irresistible tendencia a distraerme con lo que me rodea, por ahora en claro desmedro de mi investigación, observé algunos contrastes que creo merecen compartirse aquí.

El fin de semana los LRC's de la universidad cerraron hacer un mantenimiento general (má bien cosmético) por lo que trabajé en la bioblioteca local de Kingston. Naturalmente no hay parámetros de comparación, son dos espacios con diferentes finalidades y 'públicos', lo interesante fue observar a qué va la gente a la biblioteca local. De hecho una de las 'atracciones' es el uso gratuito de internet. El Reino Unido 'funciona' cada vez más de manera dependiente de este recurso: trámites, formularios, búsquedas, transacciones, negocios, redes sociales y hasta relaciones sentimentales, todo esto y mucho más se hace por internet.

Adicionalmente a una limitada pero útil selección de textos referenciales en ciencias, artes, leyes, etc., así como también novelas, cuentos, poesía y videos en VHS y DVD, otro aspecto interesante es que alguna gente, especialmente adultos mayores, asiste a la biblioteca a leer el periódico, es posible acceder a una resperable cantidad de diarios nacionales (no he visto tabloides, lo cual es un alivio, pero puedo estar equivocado) y a archivos relativamente extensos. Asimismo, hay bastante información sobre programas de educación para adultos, ocio y actividades de esparcimiento y voluntariado.

Es un espacio público que cumple varias tareas pero que está esencialmente dirigido a desarrollar un ambiente abierto y propicio para el acceso a la información. La biblioteca local posiblemente no busca expandir conocimiento sino más bien redistribuir la información que el ciudadano así requiera. Sin embargo no deja de ser un 'servicio público' unidireccional donde las limitaciones institucionales son preestablecidas, la norma se impone a la creatividad, el procedimiento al proceso y, ciertamente, lo individual a la construcción colectiva.

Por más simpática que suene la descripción de los servicios ofertados (incluso lujoso para quienes venimos de tierras mucho menos favorecidas) todavía advierto una enorme brecha entre el uso y la apropiación ciudadana del espacio público. Entiendase, no usurpación, sino apropiación. Las capacidades físicas y los recursos existen pero parece ser que el verdadero sentido democrático del acceso, utilización y beneficio tanto de la información como de lo público merece repensarse.

Esta semana ando 'navegando en dos océanos del conocimiento': la British Library y la bioblioteca del London School of Economics (LSE). Las impresiones serán otras y espero compartirlas pronto. Mejor vuelvo a mi lectura.


4 de julio de 2009

desperté en la mañana

Desperté con una lluvia matinal, sutil y fresca. El verano impone que la ventana permanezca constantemente abierta por lo que en la atmósfera nocturna es como dormir sujeto al capricho de la calle.

Un hábito que fui desarrollando es preparar una tasa de te negro con leche como primera acción del día. Mientras la infosura se mezclaba y mis dedos establecían diálogo abierto con éste mi desordenado cabello, estas notas vinieron a mi mente, no se de dónde y tal vez prefiero no saberlo.

Melodía de sábado nublado, húmedo y contradictorio...




13 de noviembre de 2008

nice cup'a tea

Estaba en el 365 volviendo de Dorking donde una vez por semana comparto mis limitados conocimientos de esta nuestra lengia cuando un grupo de niños subió acompanados de dos conversadoras maestras. Entraron uno a uno tambaléandose quizás por el efecto de la valiosa carga en sus mochilas y las 'varias capas' de ropa producto del actual invernal otoño.
Como ustedes podrán imaginar, los cristalinos seres ocuparon los ultimos asientos -en Inglaterra las primeras filas están siempre ocupadas ya que el servicio de buses es gratuito para los jubilados- y reanudaron sus avivadas y un tanto estridentes conversaciones.
Mientras me resignaba a descartar las densas páginas de Foucault que traía conmigo la niña sentada al otro extremo del bus interrumpió mis pensamientos apuntando a lo que supongo es un pub campestre:
it is a lovely place where you
could have a nice cup'a tea and relax.
es un adorable lugar donde puedes tomar
una agradable tasa de té y relajarte
No se ustedes pero esa no es la clase de descripciones que uno espera de un ser de menos de un metro de alto y siete oscuros inviernos en su haber, a pesar que concuerdo con dicho comentario -explico mi posición: el té sirve 'combina' con todo en Inglaterra, pero la costumbre dicta que sus propiedades sociales son calmarse, relajarse o arrancar el día.
Me pregunté entonces con este aire de cuestionando todo, será que la ruralidad -entiéndase en Europa y en particular en el sur de Inglaterra de manera diferente al contexto latinoamericano: clases medias altas, tradicional y consecuentemente conservadora- sureña conserva hasta los comentarios mesurados en los niños? Será que la capacidad de reproducir costumbres imaginarias afecta hasta los gustos? Será, por el contrario, que en un década la reproducción de gustos 'arrancará de la simpática jovencita lo siguiente?:
Ye, it's a cool place for having a fag and chillin with m'a girls
O será que tengo que cambiar de bibliografía???